BENVINGUTS!

En aquesta nova iniciativa de Còsmik, mantindrem un fil de comunicació continuada amb els nostres clients.

El blog s'actualitzarà com a mínim d'un cop per setmana, i si hi ha alguna efemèride important, amb més freqüència.
Usarem tant el català com el castellà en les nostres entrades.

Suggeriments, comentaris, dubtes a: lastronomadeguardia@gmail.com

diumenge, 27 de novembre de 2011

DE VUELTA A MARTE

Un nuevo lanzamiento exitoso de la NASA. El poderoso cohete lanzador Atlas V ha despegado desde Cabo Cañaveral este sábado, transportando en su bodega un enorme vehículo de exploración sobre ruedas destinado a tomar tierra en el Planeta Rojo y, entre otras cosas, buscar huellas de antigua presencia orgánica en nuestro árido vecino.

El vehículo en cuestión (bautizado muy acertadamente como Curiosity) es un rover similar a los otros dos (Spirit y Opportunity) que tantos éxitos "marcianos" han proporcionado a la NASA, aunque bastante sobredimensionado: prácticamente dobla la talla de sus predecesores y, con 5 veces su masa, puede afirmarse con toda propiedad que se trata de un peso pesado de la exploración. Sin embargo, aunque su gran tamaño es muy conveniente para alojar hasta 15 instrumentos científicos, semejante armatoste impide emplear el método usado para situar a sus primos sobre la superficie marciana. Las recordadas imágenes de Spirit y Opportunity rebotando sobre Marte perfectamente protegidos dentro de una suerte de enormes AirBags no se repetirá con Curiosity debido a su peso excesivo. En lugar de eso, la NASA ha ideado un método novedoso, pero no probado: una vez atravesada la atmósfera marciana y desprendido el habitual escudo térmico, un vehículo-grúa descenderá hasta acercarse a la superficie, manteniéndose suspendido en el aire mediante retrocohetes mientras deposita al rover sobre Marte empleando cables. Durante el descenso, Curiosity se desplegará completamente. Una vez en el suelo, la grúa saldrá despedida para estrellarse alejada de la zona de trabajo del rover (comprobamos así que la conciencia medioambiental marciana de la NASA brilla por su ausencia). Dado que, como decíamos, no se ha podido experimentar este método de descenso del vehículo, los técnicos han bautizado esta fase de la misión como “los siete minutos del pánico”.

La misión también es pionera en la increíble precisión temporal con que se ha emprendido: tras completar su largo viaje de 562 millones de km, Curiosity "amartizará" el 6 de agosto de 2012, al pie de una montaña situada en el interior del cráter Gale. La previsión es que la misión de nuestro vehículo rodante se prolongue durante 93 semanas, pero dada la extraordinaria longevidad demostrada por sus antecesores, los técnicos son muy optimistas acerca de la posibilidad de extenderla bastante más allá.

Finalmente, y como valor añadido para los entusiastas de los viajes espaciales, indicar que Curiosity lleva un dispositivo para medir con precisión la radiación ambiental natural en Marte, con vistas a ir estableciendo los sistemas de protección para futuros astronautas humanos desplazados al Planeta Rojo. ¿Quién se apunta?

Xavier

dimarts, 1 de novembre de 2011

EL CEL DEL MES - NOVEMBRE

Generalidades
Si sois fans de las estrellas fugaces, y el mes pasado disfrutásteis con la doble lluvia estelar de las dracónidas y las oriónidas, estáis de enhorabuena: en noviembre nos visitan las leónidas.

Los planetas
Mercurio se ve al atardecer a mediados de mes, aunque siempre muy cerca del horizonte sudoeste.
Venus nos visita al atardecer, con su potente fulgor habitual (-3,9), sobre el horizonte sudoeste.
Marte es visible durante la segunda mitad de la noche, en Leo, y su brillo irá aumentando tal como avance noviembre, hasta una interesante magnitud 0,8 a fin de mes. La madrugada del 11Marte estará a menos de 1 grado de la estrella más brillante de Leo (Regulus). Excelente para una foto artística.
Júpiter sigue visible toda la noche en Aries. Aunque ya hemos superado su máximo acercamiento, sigue deslumbrando a una magnitud de -2,9. Sigue siendo válido nuestro comentario del mes pasado: mirad hacia el cielo y, donde veáis una especie de faro de tren que no se mueve, dirigid vuestro telescopio. Descubriréis al gigante del Sistema Solar, disfrutando de una visión similar a la de Galileo hace 400 años, con el disco blanco achatado cruzado con dos bandas oscuras y cuatro puntitos que van variando de posición cada noche en torno al planeta: son Io, Europa, Ganímedes y Calisto, las lunas galileanas. Con un ocular de 20-25mm veréis un disco diminuto y muy bien definido, discerniéndose las dos rayitas oscuras de nubes, así como las 4 lunas. Si la atmósfera está tranquila, subid aumentos y, con un buen ocular de 7-10mm veréis una bola luminosa mayor, con las dos franjas bien claras y, con suerte, la Gran Mancha Roja (que veréis gris).
Saturno ya es visible, aunque solo poco antes del alba, en Virgo, con magnitud 0,8.

Otras cosas para ver
¡Las leónidas!. Aunque a los más versados en historia antigua nos recuerde al rey espartano que murió en las Termópilas, el nombrecito se refiere a que el radiante de los meteoros generados por los restos del cometa Tempel-Tuttle se halla en la constelación de Leo. Son apreciables durante la mayor parte del mes, aunque su máximo se espera alrededor del día 17, precisamente cuando el menguante lunar estará cerca del león celeste. Así que Selene nos estropeará un poco el espectáculo.

Los forofos de los eclipses solares tienen oportunidad de ver uno el día 25. Pero deberán estar dispuestos a invertir tiempo, esfuerzo y... una suma importante de cash: la zona de visibilidad del eclipse (que además es parcial) se reduce a la Antártida, sur de Sudáfrica, Nueva Zelanda y Tasmania. ¡Buen viaje, no olvidéis las prendas de abrigo y enviadnos una postal!

Las fases lunares
Cuarto Creciente: día 2, a las 17 UT
Luna Llena: día 10, a las 20 UT
Cuarto Menguante: día 18, a las 15 UT
Luna Nueva: día 25, a las 6 UT

Convierte la hora UT (GMT) a tu hora local en: http://www.greenwichmeantime.com/

Àngels

dissabte, 22 d’octubre de 2011

RECICLA, QUE ALGO QUEDA

Cuando la crisis golpea, hasta los que solían dilapidar fondos públicos tienen que agudizar el ingenio, y el reciclaje es una excelente vía de ahorro. Un buen ejemplo de ello es una noticia servida por la NASA esta semana. Aunque la fotografía parezca tomada en una nave de compra de cobre usado, no debeis dejaros engañar por las apariencias: se trata de los seis motores-cohete de los transbordadores espaciales Endevour y Atlantis que, junto a sus otros nueve gemelos, se están empaquetando en el Engine Shop de la NASA del Kennedy Space Center, esperando que un desafortunado transportista los lleve hasta el Stennis Space Center en Mississippi.

Efectivamente, aunque el destino de los shuttle supervivientes sean diversos museos norteamericanos, la NASA está intentando reciclar todo lo que puede de ellos, y los motores-cohete fabricados por Pratt & Whitney (el sueño de un chatarrero: cada uno mide 4,2 m de alto y 2,3 m de diámetro en el extremo ancho de la tobera: 3.175 kg de metales de diversa índole) son la joya de la corona. Se aprovecharán como parte del sistema de propulsión (proporcionan 1,8 meganewtons de empuje consumiendo 1.340 l de combustible por segundo) del nuevo sistema de lanzamiento de cargas pesadas Space Launch System. Estos veteranos del espacio consumen hidrógeno y oxígeno líquidos, así que las espectaculares humaredas que generan al entrar en funcionamiento están compuestas principalmente (tranquilizad vuestra conciencia ecologista) por vapor de agua.

El SLS (el mencionado Space Launch System) se ha diseñado para impulsar al próximo vehículo norteamericano de transporte espacial, el Orion Multi-Purpose Crew Vehicle (aún en fase de desarrollo), pero también como sistema alternativo para el transporte comercial e internacional a la Estación Orbital (la ISS).

En un momento en que el contribuyente norteamericano está que muerde con su administración, es una estupenda noticia saber que la NASA busca soluciones imaginativas para mantener un programa espacial ambicioso sin tener que poner a sus ingenieros a limpiar parabrisas en los semáforos.

Xavier

Más info en Pratt & Whitney Rocketdyne

diumenge, 16 d’octubre de 2011

LOS NEUTRINOS (Y LA MADRE QUE LOS FIZO)

Estas semanas, hasta los medios de información más refractarios a las noticias relacionadas con la ciencia se han hecho eco de la noticia del siglo (XXI): Einstein nos hizo comulgar con ruedas de molino, pues en verdad ¡hay algo que se desplaza a mayor velocidad que la luz!.

Naturalmente, la inmensa mayoría de estas informaciones se contentaron con ofrecer un pálido reflejo de la nota de prensa facilitada por el equipo de investigación del proyecto OPERA, logicamente, ferviente defensor de los resultados de su propio experimento y deseoso de mantener los fondos a él destinados (algunos de los investigadores del equipo se negaron a firmar las conclusiones ofrecidas a la prensa).

Sin embargo, dada la trascendencia de la noticia, nosotros somos partidarios de mantener una prudente reserva antes de caer víctimas de un entusiasmo por otra parte comprensible. Indudablemente, nuestros ávidos lectores arden en deseos que les ofrezcamos una información clara y veraz de tan notable noticia, así que lo intentaremos. Puede que algún concepto no se entienda muy bien, pero si os aprendéis la jerga, seguro que vuestros amigos fliparán con vosotros…

¿Qué (o quién) es un neutrino?
No hay más que disponer de un núcleo radiactivo y fijarse en uno de sus neutrones, que reside tranquilamente por allí (es decir, tiene un momento cero). Esperamos pacientemente a que se desintegre de forma natural y vemos que el neutrón se convierte en un protón y un electrón, que salen despedidos de la zona de desintegración. Si eres lo suficientemente meticuloso (cosa que sí era el señor Wolfgang Pauli), sumarás los momentos de ambas partículas y (oh, sorpresa) comprobarás que no suman cero. Dado que el momento se conserva, deducirás la necesidad de que exista otra partícula capaz de equilibrar la suma de momentos, mateniendo el total en cero. Esa es la tarea del neutrino, cuya existencia propuso Pauli en 1930 y demostraron Cowan y Reines en 1956. 

¿Cómo es un neutrino?
Son partículas muy esquivas, pues no tienen carga eléctrica (no quedan afectados por campos eléctricos ni magnéticos) y su masa es reducidísima (hasta 1998 se creía inexistente). Dado lo mínimo de su masa, es rarísimo que interactúen con algo: pasan como bólidos a través de los propios átomos sin afectarlos. Como suelen decir los divulgadores científicos, cuando acabes de leer este artículo, te habrán atravesado unos cuantos billones de neutrinos.

¿De donde salen los neutrinos?
Aparte de los que se producen de forma natural en los núcleos de los materiales radiactivos terrestres y en nuestras centrales nucleares, los neutrinos se generan masivamente en los procesos de fusión nuclear que tienen lugar en los núcleos de las estrellas, incluido, lógicamente, el Sol, que por su proximidad es nuestra alcachofa de ducha neutrínica.

¿Por qué estudiar el neutrino?
Primeramente se pensó que podía constituir la famosa materia oscura que domina el Universo. Sin embargo, tal idea se descartó al confirmarse el reducido valor de su masa. Hoy se estudia la transformación de un tipo de neutrino a otro (existen tres tipos de neutrinos: efectivamente, la cosa se complica) a fin de desentrañar la constitución más íntima de la materia y sus comportamientos relativistas. Comprender la estructura y funcionamiento de la materia es el primer paso para dominar sus transformaciones.

¿Qué es el experimento OPERA?
Es un experimento diseñado para estudiar el cambio de un neutrino de un tipo a otro mientras viaja. En el CERN (Ginebra) se genera un chorro de neutrinos de tipo muónico. Por si te aburres una tarde de domingo, esto se hace acelerando protones a 400 GeV/c y expulsándolos con una “patada” electromagnética hacia una diana de grafito generador de neutrinos, que se envían a 730 km (distancia que los afanosos muchachos recorren en unos 3 milisegundos) hasta el laboratorio subterráneo del Gran Sasso, en Italia. En su excursión subterránea, los neutrinos muónicos pueden pasar a tipo tau, de manera que OPERA está preparado para detectar estos neutrinos tipo tau, mediante choques ocasionales (muy ocasionales) con átomos de plomo, cosa que ocasiona la aparición de muones, fáciles de detectar (para un físico de partículas, claro). Entre las planchas de plomo se coloca película fotográfica, lugar donde quedan reflejados los trazos de los muones.

¿Cual es la movida?
Tras dedicarse a acumular datos desde 2008 y analizar los resultados obtenidos, la gente de OPERA ha afirmado que la velocidad medida en sus neutrinos es mayor que la luz (Nobel seguro, vamos): la máxima de Einstein fijando la velocidad de la luz como una barrera infranqueable e inmutable, ¡saltando por los aires! ¡Estamos a las puertas de una nueva física!

¿Va en serio?
Como dice un colega divulgador, lo que hay que saber sobre los resultados de OPERA son dos cosas:

    1. son enormemente interesantes de resultar correctos
    2. probablemente no son correctos

Aunque la gente del OPERA parece tener gran confianza en sus resultados (y ya han solicitado que otros investiagdores independientes los confirmen, posición que les honra), todo el asunto recuerda demasiado la barahunda que se formó hace años con la famosa “fusión fría”, que al final se quedó en nada.  Sin dudar del buen hacer de los científicos implicados, lo cierto es que el experimento resulta extremadamente complicado, incluyendo análisis por GPS, sincronización de relojes atómicos, coordinación de acciones a gran distancia, etc, de manera que pueden enmascararse fácilmente errores sistemáticos. Como el resultado contradice completamente a lo esperado, resulta mucho más prudente pensar en la existencia de algún problema en el ensayo (aunque todos cambiaríamos inmediatamente de opinión si otros experimentos independientes confirmasen los resultados de OPERA).

¿Es algo tan extraordinario?
A pesar de la resonancia mediática del “entierro de Einstein” llevado a cabo por algunos periodistas, disponemos de varias explicaciones en caso de que se confirmase que los neutrinos viajan a velocidades translumínicas.

    1. que los neutrinos violan la invarianza de Lorentz (que dice que todos los tipos de fotones viajan a la velocidad de la luz, y que ésta es la máxima velocidad que puede alcanzarse). O sea, que los neutrinos son más veloces que los fotones (dado lo poco que sabemos de los neutrinos, no es una idea descabellada).

    2. la granularidad del espacio-tiempo debida a la gravedad cuántica permitiría a las partículas casi desprovistas de masa (como los neutrinos) desplazarse por dimensiones extra del espacio. O sea, que toman un atajo espacio-temporal para llegar a los sitios y aparecen antes de lo que se esperaba.

    3. el proceso de cambio de tipo de neutrino conlleva un proceso cuántico desconocido que ocasionaría un salto por efecto túnel.

Y otras explicaciones más exóticas

¿Con qué nos quedamos?

Con que el tema es extremadamente interesante.

Con que no hay que quedarse con los grandes titulares de los medios.

Con que nuevos experimentos (quizá en el MINOS ( Main Injector Neutrino Oscillation Search), en la mina de Soudan (Minnesota), que recibe neutrinos disparados desde el Fermilab (Fermi National
Accelerator Laboratory), en Batavia, Illinois. O en el experimento japonés T2K (Tokai to Super-Kamiokande), que estudia neutrinos producidos por el JPARC (Japan Proton Accelerator Research
Complex) en Tokai, dirigidos hacia los detectores localizados en la mina de Kamioka.

Total: esperemos antes de lanzar campanas al vuelo.




Xavier

EL CEL DEL MES - OCTUBRE

Generalidades
Esperamos que hayáis disfrutado de las dracónidas, la esperada lluvia de estrellas del pasado fin de semana. Pero si alguna razón ajena a vuestra voluntad os impidió asistir a ese espectáculo gratuito, no desesperéis: a finales de mes hay otra ducha de meteoros. Las oriónidas quizá no resulten tan espectaculares, pero tienen la ventaja de la ausencia lunar, que su radiante es fácilmente localizable y el valor sentimental añadido de que proceden de restos del cometa Halley. No está mal, ¿verdad?

Los planetas

Mercurio solo se ve a fines de mes. El 27 puede buscarse unos 2 grados debajo de Venus, sobre el horizonte oeste y 15 minutos tras el ocaso. Los planetas seguirán juntos hasta mediados de noviembre.
Venus nos visita al atardecer, con su potente fulgor habitual, pero apenas a pocos grados sobre el horizonte oeste-sudoeste.
Marte puede observarse de madrugada, hacia el este, entre Cáncer y Leo, y con algo más de brillo que en meses pasados, aunque sigue con una discreta magnitud de 1,2.
Júpiter permanece visible toda la noche en Aries. Reluce con una potente magnitud -2,9 gracias a lo cual resulta inconfundible: mirad hacia el cielo y, donde veáis una especie de faro de tren que no se mueve, dirigid vuestro telescopio. Descubriréis al gigante del Sistema Solar, disfrutando de una visión similar a la de Galileo hace 400 años, con el disco blanco achatado cruzado con dos bandas oscuras y cuatro puntitos que van variando de posición cada noche en torno al planeta: son Io, Europa, Ganímedes y Calisto, las lunas galileanas. Con un ocular de 20-25mm veréis un disco diminuto y muy bien definido, discerniéndose las dos rayitas oscuras de nubes, así como las 4 lunas. Si la atmósfera está tranquila, subid aumentos y, con un buen ocular de 7-10mm veréis una bola luminosa mayor, con las dos franjas bien claras y, con suerte, la Gran Mancha Roja (que veréis gris). El momento de máximo acercamiento Tierra-Júpiter del año (la oposición) tendrá lugar durante la noche del 28 al 29, pero la imagen no cambiará demasiado respecto a días anteriores y posteriores. Entre el 11 y el 14, estará muy cerca de la Luna llena: buen momento para una foto artística.
Saturno ya vuelve! Aparece la última semana, sobre el este, antes del amanecer, con magnitud 0,8.
 
Otras cosas para ver
¡Las oriónidas!. El momento de mayor actividad se espera para la noche del 22. Tenemos la ventaja de que por entonces la Luna estará en una avanzada fase menguante, con lo que su brillo no nos molestará. Recordemos que las lluvias de estrellas se producen cuando, en nuestro viaje espacial, la nave que nos transporta (la Tierra) atraviesa la nube de restos abandonada por un cometa. Estos restos se inflaman debido al rozamiento con la atmósfera, generándose así los llamativos trazos luminosos que caracterizan a estos espectáculos celestes. El cometa que origina las oriónidas es el popular cometa Halley, cuyo regreso se espera dentro de 50 años. Para observar el máximo de meteoros, nos situaremos mirando hacia la conocida constelación de Orión (la constelación donde las Tres Marías forman el cinturón del cazador), y pasearemos la mirada un poco por encima de Betelgeuse (el hombro izquierdo de la figura, desde nuestro punto de vista): allí está el radiante, desde donde parecen proceder los meteoros.
Es buena época también para observar con prismáticos a las Pléyades, un precioso grupo de jóvenes estrellas. El 14 estarán muy cerca de la Luna llena.

Las fases lunares
Cuarto Creciente: día 4, a las 3 UT
Luna Llena: día 12, a las 2 UT
Cuarto Menguante: día 20, a las 4 UT
Luna Nueva: día 26, a las 20 UT
Àngels

diumenge, 4 de setembre de 2011

A mi me daban dos

Si ya fue una sorpresa cuando nos confirmaron que en el centro de cada galaxia vivía un masivo agujero negro, que ahora se descubra que en el centro de NGC 3393 no hay un agujero negro, sino dos, ya es para dejarnos sin habla.

Pero no sin escritura, de manera que lo comentamos. Gracias a observaciones realizadas con la cámara ACIS-S del observatorio espacial Chandra, G. Fabbiano, Junfeng Wang, M. Elvis, G. Risaliti han determinado (ver su artículo publcado en Nature) que la mencionada galaxia espiral aloja dos núcleos galácticos activos, dos superagujeros negros de fuerte emisión debida a la acreción masiva de materia circundante.

Esta observación permite asumir que, aplicando el actual modelo de evolución galáctica, NGC 3393 es el resultado de la unión de dos galaxias independientes, aportando cada una de ellas su propia dote a la boda en forma de agujero negro.

Recordemos que el choque entre galaxias no es nada nuevo, y que su interacción mútua (debido a los enormes espacio vacíos entre sus estrellas, las galáxias no “chocan”, sino que se “funden”) está bien simulada con modelos por ordenador. Sin embargo, la novedad aportada por NGC 3393 es que se trata de una galaxia vecina a nosotros (160 millones de años-luz) y con sus núcleos activos muy cercanos (apenas 500 millones de años-luz), lo que indica que se hallan en pleno proceso de fusión. La perspectiva es dar lugar a un superagujero negro supermasivo, con un horizonte de sucesos muy ampliado. Todo un bombón para los cosmólogos y otros forofos del relativismo espacio-temporal!.

Xavier

dimarts, 30 d’agost de 2011

Líquidos exóticos

Que los astrónomos son gente bastante rarita, es cosa de dominio público. Pero un par de noticias aparecidas esta semana nos han confirmado que pueden llegar a focalizar un interés casi morboso por los fluidos extraterrestres... ¡solo se necesita que sean lo bastante extraños!

Las noticias apuntadas se refieren a dos vecinos de nuestro Sistema Solar. En la primera, Alfred McEwen, del High Resolution Imaging Science Experiment (HiRISE), publicó el viernes pasado en Science un sesudo informe en el que culpabiliza a una presunta agua marciana (salada, para más señas) de la aparición cíclica y reiterada de unas extrañas franjas oscuras que parecen arañar algunas pendientes del Planeta Rojo al llegar el verano marciano, y que se esfuman con el frío invernal.

De confirmarse las ideas de McEwen (trabaja en la Universidad de Arizona, así que entiende de desiertos), estaríamos ante lo más cercano que hemos estado jamás de descubrir pruebas de la existencia de agua líquida en la superficie de Marte. Sabemos que hay agua congelada cerca de la superficie en muchas regiones de latitudes intermedias o altas, pero si estudios posteriores de estas recurrentes huellas de flujos aportan evidencia de agua salada, podrían ser los primeros lugares en los que se detecte agua líquida marciana.

Más info aquí


Y si lo del agua marciana no te sulibeya lo suficiente, seguro que lo del fluido joviano lo logra.

Todos sabemos (rápido, ¡a repaso!) que Júpiter está compuesto en un 90% por átomos de hidrógeno, con un 10% de helio y porcentajes mínimos de otros elementos. En las capas superiores del planeta, el hidrógeno es un gas similar al que conocemos en la Tierra, pero si nos sumergimos en las profundidades de la pesada atmósfera joviana, la inconcebiblemente intensa presión atmosférica convierte gradualmente a nuestro conocido gas en un líquido muy denso. Finalmente, la presión alcanza tales magnitudes que consigue arrancar los electrones de los átomos de hidrógeno y el líquido se vuelve tan conductor como el metal. La mágia de la física.

Según explica David Stevenson (físico planetario), “el hidrógeno líquido metálico tiene una viscosidad baja, como el agua, y es un buen conductor eléctrico y térmico. Y refleja la luz como si fuese un espejo; de modo que, si uno se sumergiese en él (ahora mismo proclamo que no sé nadar) no podría ver nada”.

Aunque este estado del hidrógeno nos es conocido (ha podido fabricarse en laboratorio, aunque en pequeñas cantidades y durante tiempo limitado), en el interior de Júpiter puedenhaber verdaderos océanos del mismo. Y la existencia de este material se confirma indirectamente: el líquido conductor, agitado por la rápida rotación joviana (días de 10 horas) se convierte en una poderosa dinamo. Y efectivametne, la potente magnetosfera de Júpiter es la más intensa del Sistema Solar, propiciando luminosísimas auroras que iluminan sus polos.

Sin embargo, aunque la existencia del extraño líquido de Júpiter está bastante bien evidenciada, no conocemos el modo en que se estructura el interior del planeta gigante. Y esa es la misión de la nave espacial Juno, lanzada el viernes pasado. Más info aquí

Así que ya lo sabéis: ¡Be hydrogen, my friend!

Xavier

dissabte, 27 d’agost de 2011

Catástrofe sideral

Bueno, al menos lo es para los teóricos habitantes de mundos cercanos a lo que era la anónima estrella que acaba de convertirse en la supernova PTF 11kly. 
 
Según informan desde Berkeley, el explosivo acontecimiento fue descubierto hace pocos días con el telescopio Samuel Oschin de 1,2 metros situado en el observatorio Mount Palomar, y se ha localizado en la fotogénica Galaxia del Molinillo (M101 para los puristas).

M101 está apenas a 21 millones de años-luz de la Tierra, cosa que convierte a la nueva nova (valga la redundancia) en el acontecimiento de este tipo más cercano en décadas. Eso ha provocado que, en todo el mundo, gran cantidad de telescopios de todo tamaño se hayan orientado hacia esa zona del cielo. 
 
Según las primeras estimaciones, PTF 11kly es una supernova de Tipo Ia, de manera que debería evolucionar en las próximas semanas hasta alcanzar una magnitud de alrededor de 10, cosa que permitiría localizarla con telescopios relativamente modestos.

¡Ánimo, observadores!  Desde luego, no será una supernova como la que vio Kepler, pero algo es algo...

Xavier

dimecres, 24 d’agost de 2011

¡Más madera!

Seguro que días atrás oísteis hablar de la sonda DAWN, la nave espacial norteamericana que ha entrado en órbita alrededor del asteroide Vesta (fue noticia hasta en los periódicos). Hay, sin embargo, un aspecto técnico sobre el cual no se ha incidido demasiado: la propulsión de la nave.

Aunque ya se había usado antes, la DAWN es la misión más importante (y exitosa) en que se ha empleado un motor iónico. ¿A que suena a ciencia ficción?: “motor iónico” ¡qué cool!

Efectivamente, DAWN ha usado propulsión iónica para acercarse a Vesta una vez abandonado su cohete de despegue tipo Delta. Y volverá a usar este motor para, en su momento, abandonar el asteroide y propulsarse hacia su siguiente objetivo: Ceres. Los motores iónicos ofrecen un empuje mucho menor que los motores-cohete químicos, pero su gestión del combustible es extraordinariamente eficiente, cosa que les permite mantenerse en funcionamiento mucho más tiempo.

Esquemáticamente, un impulsor de iones emplea la energía, obtenida con grandes paneles solares, para ionizar el combustible (xenón), acelerándolo mediante un potente campo eléctrico establecido entre dos rejillas. Una vez obtenida la aceleración, se inyectan electrones en el chorro ionizado para mantener el plasma eléctricamente neutro. Toda esta parrafada queda perfectamente ilustrada con el gráfico que incluimos, gentileza de la NASA.

Si os ha picado el gusanillo del motor iónico, tened paciencia, que a mi me ha pasado lo mismo: en cuanto sepa más, os lo explico.

Xavier.

dimecres, 17 d’agost de 2011

Buscando una Perséida


El pasado fin de semana, millones de nativos de este planeta se arriesgaron a descoyuntarse el cuello mirando con fruición hacia arriba, con la esperanza de descubrir el ténue rastro luminoso que delata la inmersión de un resto del cometa Swift-Tuttle en la atmósfera terrestre. Sin embargo, unos pocos tuvieron que mirar… ¡hacia abajo!

Como, por ejemplo, el astronauta Ron Garan, que tomó esta impactante fotografía el 13 de agosto desde la Estación Espacial Internacional (ISS), a 380 km por encima de nuestras cabezas, en una posición indudablemente más cómoda que la que tuvimos que adoptar el común de mortales.

¿Vísteis alguna Perséida, a pesar de la agresiva luminosidad lunar? No desesperéis: el año próximo acudirán puntualmente, una vez más, a su cita veraniega.

Xavier

dissabte, 23 de juliol de 2011

¡Qué vasto es Vesta!

Perdonad, pero he sido incapaz de resistirme al juego de palabras. 

Y es que finalmente vamos a conseguir imágenes de primera mano del segundo mayor y más brillante de los asteroides del Cinturón de Idems: la nave robotizada Dawn se ha convertido en la primera nave espacial que se acerca a Vesta. Las imágenes muestran un mundo antiguo, de aspecto lunar, cubierto de cráteres y otros accidentes geográficos. Es m uy interesante estudiar Vesta, pues podría tratarse de un protoplaneta superviviente de los tiempos de formación del Sistema Solar. 

Tras un año estudiando Vesta, está previsto que la Dawn abandone su órbita y, en 2015, se aproxime al único objeto aún mayor del cinturón de asteroides: Ceres.

La imagen es un montaje tridimensional del asteroide. Para verlo en 3D necesitaréis las consabidas gafas de dos colores. En caso de querer profundizar en el tema de la obtención y visualización de imágenes anaglíficas (¡toma nombre técnico!), os recomiendo la asistencia al taller que Còsmik ofrecerá en Barcelona el día 24 de agosto, en la nueva biblioteca municipal de la calle Urgell.

Xavier

Vacaciones en Neptuno

Si en la anterior entrada comentamos el año neptuniano, hoy comentaremos su día y sus estaciones.

Neptuno gira sobre su eje en unas 16 horas, de manera que estas cuatro imágenes (registradas con el telescopio Hubble a finales del mes pasado), espaciadas 4 horas entre si, cubren un día neptuniano completo. Como se usaron filtros para luz visible y para el infrarrojo cercano, se observan los blancos cristales de metano helado de las capas altas recortándose contra el habitual fondo azul de las copas de las nubes de la pesada atmósfera del planeta.

El eje de rotación de Neptuno está inclinado unos 29 grados, una cifra muy similar a los 23,5 grados de inclinación del eje terrestre. Eso nos lleva a deducir que Neptuno goza de periodos estacionales como la Tierra. Las observaciones con el Hubble han mostrado que la actividad nubosa se desplaza hacia el hemisferio norte tal como esa zona del planeta se sumerge en el invierno neptuniano, mientras su hemisferio sur inicia el verano. Son observaciones muy interesantes, pues el ciclo estacional en Neptuno solo ha cumplido un ciclo desde su descubrimiento en el siglo XIX.

En principio, podría parecer tentador establecerse, al menos temporalmente, en un sitio donde el veranito dura la friolera de 41,25 años, pero claro, ¿qué mortal es capaz de soportar 41 años ininterrumpidos de imágenes refrescantes, fútbol de verano y Georgie Dann? Siempre me he preguntado por qué la ONU no toma medidas ante la brutalidad de estos sistemas de tortura psicológica de aplicación masiva.

Xavier

diumenge, 17 de juliol de 2011

¡Feliz cumpleaños, Neptuno!

Si sois fervientes seguidores de las efemérides astronómicas, ya os habréis enterado que esta semana el planeta Neptuno ha celebrado su cumpleaños. Efectivamente, el lejano gigante de gas ha completado finalmente su primera órbita en torno al Sol desde que fue descubierto en 1846. O sea, una efeméride que ni los más optimistas pueden esperar volver a vivir!.

Sin embargo, la premura de tiempo que espolea continuamente a diarios y televisiones (y la indiferencia que muchos muestran respecto a los temas científicos) hizo que no fuésemos adecuadamente informados.

Porque, ¿cual es realmente la fecha del descubrimiento de Neptuno? Suele tomarse el 23 de septiembre de 1846, cuando el astrónomo alemán Johann Galle identificó al esquivo planeta usando cartas estelares de su colega y compatriota (y tocayo) Johann Encke. En sus registros, Galle y Encke dicen haber descubierto el planeta el 23 de septiembre a las 12:00:15 “Berlín M.T.”, es decir, más allá de la medianoche... y hora de Berlín. Según un colega bloguero norteamericano, si tenemos en cuenta la longitud de la capital germana respecto a la longitud 0º de la Tierra, eso nos llevaría hasta el 23 de septiembre a las 23:06:40. Por otra parte, aunque Galle precisa la hora hasta una fracción de segundo, astrónomos actuales como John Westfall creen que la precisión del instrumental de la época era menor, y prefieren como fecha del descubrimiento las 00:15 GMT del 24 de septiembre de 1846 (al menos, coinciden en el año!).

Vale, puede que, dada la duración del año neptuniano, el día exacto de su descubrimiento sea cuestión algo baladí, ¿pero cuánto dura exactamente un año neptuniano? No es una pregunta tan sencilla como aparenta, pues hay varias maneras de medir un año y, encima, el año de Neptuno no es constante: la gravedad de Urano le afecta decisivamente, acelerándolo y variando su periodo alrededor del Sol. Puede que el efecto sea pequeño, pero es mesurable en tal medida que, de hecho, fue el efecto de Neptuno sobre la órbita de Urano lo que puso a los matemáticos Urbain Le Verrier y John Couch Adams sobre la pista de la existencia del octavo planeta. De modo que el periodo que invierte Neptuno en rodear al Sol cambia con el tiempo.

Pero, afortunadamente, los astrónomos son gente con inventiva, así que en lugar de intentar establecer el periodo orbital exacto de Neptuno y añadirlo a su fecha de descubrimiento, lo que hicieron fue preguntarse cuándo retornaría planeta a la posición que ocupaba en el cielo cuando fue descubierto, llamando a ese margen un año neptuniano. La idea parece sencilla, aunque no es tan fácil de llevar a cabo debido a las desviaciones que sufre la posición de Neptuno al ser observado desde la Tierra: recordemos que el planeta de gas gira en torno al Sol y no a la Tierra. Y eso tampoco es exacto, pues realmente gira alrededor del baricentro, del centro de masas, del Sistema Solar entero. Podríamos pensar que ese punto cae en el centro del Sol, pero Júpiter es tan grande que “tira” ligeramente de nuestra estrella, cosa que desplaza levemente el centro de masas del sistema.

Total, que la cosa se queda con unas cuantas simplificaciones, tomando el centro del Sol como eje de giro y las coordenadas celestes que ocupaba Neptuno el día de su descubrimiento. Si se busca cuándo volvió a ocupar esas coordenadas en nuestro cielo, obtenemos el día 12 de julio a las 18:38 GMT.

Feliz cumpleaños, Neptuno... y a por tu segundo añito!


Xavier

dimarts, 12 de juliol de 2011

La voz de Cronos

Con toda probabilidad, la semana pasada supísteis de la existencia de una tormenta titánica en la pesada atmósfera de Saturno (la espectacular foto salió hasta en los diarios de distribución gratuita). Ahora y aquí os podría cebar con multitud de datos, pero seguramente quedaríais como oca para foie-gras: hartos. Y nosotros somos de la opinión que los datos científicos han de suministrarse como las buenas comidas: lentamente y degustándolos.

Si lo que queréis es saber muchas cosas de la tormenta y del propio planeta, nada mejor que dirigirse a la página web de nuestro explorador crónida: la sonda robotizada Cassini (recordad: Cronos, griego = Saturno, romano)

Porque, como decía, esa no es la misión de este modesto blog, cuya vocación es intentar entretener y despertar curiosidades. Por eso lo que os propongo es centrarnos en una cosa que no venía en los diarios (ni siquiera en los de pago): la voz de Cronos.

Efectivamente, amigos. Una de las numerosas capacidades de Cassini es la de captar ruido eléctrico. Y si las tormentas terrestres pueden desarrollar un espectacular aparato eléctrico, las de Saturno no iban a ser menos: más bien son más. Del mismo modo en que las tormentas terrestres generan electricidad estática que afecta las emisiones de radio en AM, las tormentas crónidas crean un fenómeno que se conoce como Saturn electrostatic discharges o "descargas electrostáticas saturnianas" (definitivamente, prefiero el término crónida antes que saturniano). A diferencia de las numerosas tormentas terrestres o jovianas (de Júpiter, Jovis en latín), en Saturno la energía se va acumulando en la atmósfera durante décadas, liberándose de golpe en una tormenta global, como está ocurriendo actualmente. Es de tal envergadura que la franja que forma puede discernirse con un telescopio mediano (y un buen cielo negro, no hace falta insistir en ello).

El fenomenal ruido eléctrico generado es lo que han captado los sensores radioeléctricos de nuestra Cassini. De este modo, el fichero de audio os permitirá escuchar la voz de Cronos: el sonido de una tormenta extraterrestre.

Xavier

diumenge, 10 de juliol de 2011

Radiotelescopio casero

En esta era digital que nos toca vivir, ¿sois los afortunados poseedores de un televisor analógico? ¡Pues guardadlo como oro en paño! (o sacad una pasta subastándolo en ebay).

Porque ese aparente trasto que, al desaparecer las emisoras analógicas, ha quedado sin aparente función, es la vía más sencilla para acercarnos a uno de los momentos culminantes del Universo: el Big Bang

Efectivamente, la praxis se limita a conectar el televisor a la antena y ponerlo en marcha, sintonizando una de las frecuencias de VHF o UHF. La nieve que aparece en pantalla, y que antaño detectábamos en los huecos entre canales de televisión, con su zumbido característico, está generada en parte por el apagado eco de la explosión fundacional de nuestro Universo. El último aliento de aquel fulgor primigenio adopta hoy la forma de una emisión de microondas que llena por completo el Universo, captándose cualquiera que sea la dirección con que se oriente el radiotelescopio.  En nuestro equipo casero, alrededor del 1% de la nieve entre canales se debe al Big Bang.

A veces pongo mi televisor de tubo catódico en sintonía analógica y escucho: es el sonido del hálito final del nacimiento del Universo. Puede que os parezca un poco monótono, pero vista la programación digital con que se nos castiga, el fondo cósmico de microondas resulta bastante poético.

Xavier

dimecres, 6 de juliol de 2011

¿Qué pasa en Betelgeuse?

Supongo que muchos sabéis reconocer al gigante Orión en el cielo nocturno invernal (si no es así, os aconsejo os apuntéis a los talleres de astronomía de Còsmik). De entre las estrellas que forman esa famosa constelación, una de las más conocida es Betelgeuse, debidoa su bastante evidente tono rojizo.

Efectivamente, Betelgeuse es una estrella supergigante roja, cerca de un millar de veces mayor que el Sol, y que brilla cien mil veces más. De ocupar el sitio de nuestra discreta estrella, alcanzaría hasta la órbita de Júpiter. Las estrellas tienen un ciclo vital, y Betelgeuse está llegando al final del suyo, de modo que en cualquier momento puede desencadenarse la fase de supernova (las estrellas de gran talla no pueden sustraerse a dar espectáculo, y nada mejor que un final de escena memorable).

Cuando Betelgeuse estalle en forma de supernova, su brillo será visible en la Tierra a plena luz del día, un fenómeno cuya magnitud no se recuerda desde tiempos de Kepler. Ello se debe a que Betelgeuse es la supergigante roja más cercana nosotros, lo que la convierte en un objeto digno de estudio. Con las actuales técnicas de interferometría, podemos ver algo más que un punto de luz en esa estrella. Los técnicos que trabajan en la cámara infrarroja VISIR instalada en el VLT (Very Large Telescope del ESO, el observatorio europeo austral), han logrado formar la inquietante imagen del inicio, donde se desvela que Betelgeuse está ya perdiendo masa en cantidades enormes. El pequeño círculo rojo central representa la superficie visible de la estrella, el círculo negro es la zona enmascarada para evitar que su brillo “mate” la débil luminosidad del envoltorio gaseoso, constituido por la materia expulsada desde la estrella.

“La pérdida de masa que tiene lugar en las supergigantes rojas es el más importante contribuyente al enriquecimiento del medio interestelar con polvo y moléculas. El mecanismo físico de esta pérdida de masa, sin embargo, está relativamente mal comprendido” comentan P. Kervella, et al. “El objetivo de nuestro programa es comprender el modo en que el material expulsado por Betelgeuse es transportado desde su superficie hacia el medio interestelar, y cómo evoluciona químicamente en este proceso.”

En fin, que las fases por las que pasa una estrella durante su vida no parece que sean tan rígidas como nos planteamos ahora, sino que las etapas intermedias pueden ser prolongadas y caóticas, como ocurre con la desintegración parcial de Betelgeuse antes de su estallido final.

¿Para cuando noticias catastrofistas con la "cercana" supernova de Betelgeuse como protagonista? Seguro que no tardarán mucho... ¿verdad, Iker?

Pero bueno, lamentablemente ya estamos acostumbrados.

Xavier

Más info en la nota de prensa del ESO

diumenge, 26 de juny de 2011

Una luna muy salada

Los que seguís con avidez nuestro blog sabéis de mi debilidad por Encelado, la misteriosa luna rayada de Saturno (hasta hemos diseñado un bonito llavero con una bola de Howlita que la simula muy certeramente). Pero es que esta fijación encuentra acicates continuos: cada acercamiento de la sonda Cassini a la helada luna crónida nos depara nuevas y emocionantes informaciones.

Ya hace un tiempo que se especula sobre la posible existencia de un océano subterráneo de agua líquida bajo la corteza helada de Encelado. Es una posibilidad que se vislumbra desde que en 2005 la Cassini descubriera los penachos de partículas de agua helada que se elevan desde la zona sud-polar de Encelado, concretamente proyectándose desde las grietas que cruzan esa región y que se conocen popularmente como “rayas de tigre”.

Agua líquida, calor interno, compuestos orgánicos. Cada nueva visita de la Cassini a Encelado nos deparaba nuevas pistas hacia el premio final: la posible existencia de vida en mundos helados situados muy lejos del Sol, fuera de la denominada “zona habitable” de nuestra estrella.

Y el último acercamiento de la sonda no ha querido ser menos. Los datos recopilados durante los vuelos de 2008 y 2009 hacia Encelado, en los que la sonda Cassini atravesó directamente los géiseres helados del pequeño satélite de Saturno, permiten asegurar que, de las partículas de agua helada que los constituyen, las más cercanas a la superficie contienen grandes gránulos de sal rica en sodio y potásio. Sin duda alguna, se trata del indicio más evidente jamás descubierto de la existencia de agua líquida salada en el interior de Encelado: de un océano salado subterráneo.

Según Frank Postberg, científico del equipo de la Cassini en la Universidad de Heidelberg, Alemania: “Actualmente, no conocemos otro modo plausible para generar una emanación sostenida de gránulos ricos en sal a partir de hielo sólido a través de las “rayas de tigre” que no sea la existencia de agua salada líquida bajo la superficie helada de Encelado.

Se ha calculado con precisión que las proyecciones sostenidas en Encelado expulsan agua helada al espacio a un ritmo de 200 kilos por segundo, lo que implica que el volumen y la extensión del supuesto océano serían importantes. Estas partículas alimentan el anillo E de Saturno, franja por la que se mueve Encelado.

Mientras esperamos nuevos datos de la Cassini, podemos conformarnos con disfrutar de sus espectaculares imágenes y fantasear con la existencia de una civilización de delfines inteligentes (aunque bien abrigados) en la luna de Saturno.

Ya lo sabéis: Be water, my friend!

Xavier

Más info en el número de esta semana de Nature y en la nota de prensa de la NASA

diumenge, 19 de juny de 2011

Tócala otra vez, C3PO

Si habéis estado atentos a las noticias de astronomía, sabréis que el telescopio espacial Kepler lleva identificados 1.235 posibles planetas orbitando estrellas de nuestra galxia. Pues bien, un grupo de astrónomos de la universidad de Berkeley ha iniciado un programa de rastreo de 86 de esas estrellas en busca de emisiones de radio.

Hartos, al parecer, de las programaciones radiofónicas de su propio planeta, los astrónomos californianos intentan usar un gigantesco radiotelescopio para captar emisiones procedentes de los sistemas planetarios más similares al nuestro, procurando discriminar entre señales de emisión natural con posibles radioemisiones de origen artificial, lo que delataría la presencia de vida inteligente (o al menos como la nuestra).

Para ello usarán el radiotelescopio GBT, el mayor del mundo que permite su reorientación (recordemos que el famoso radiotelescopio de Arecibo es fijo). Los investigadores pretenden adquirir 24 horas de datos procedentes de los 86 sistemas más parecidos al nuestro, e iniciar un análisis preliminar que se completará con la colaboración (desinteresada, naturalmente) de cualquier aficionado que se inscriba en el proyecto SETI@home y ceda tiempo de su ordenador doméstico (gratuitamente, insisto).

En fin, no quiero ni imaginar lo que pensaría una inteligencia extraplanetaria si orientase su radiotelescopio hacia nosotros y sintonizase determinados programas de tarde que “echan” (nunca mejor empleada la expresión) en televisión...

Xavier

dissabte, 11 de juny de 2011

En los límites del Sistema Solar

 
Si hace unos días se discutía el origen de la Luna, otra imagen de nuestros libros de texto astronómicos podría estar tambaleándose. Cuando se habla de los límites del campo magnético solar, suelen aparecer unas elegantes líneas curvadas, que se cierran de vuelta al Sol. Bueno, es una imagen de los años 50 dibujada por gente que nunca estuvo allí, en el borde del Sistema Solar. Pero ahora ya tenemos a alguien...

¿Os acordáis de las sondas Voyager? Para los cuarentones es uno de los iconos de modernidad de nuestra adolescencia...

Pues, al igual que nosotros, siguen en la brecha, Y están llegando a sitios donde nunca antes ha estado nadie. Desde 9.000 millones de kilómetros del hogar, nos envian información de los inexplorados límites de nuestro Sistema Solar. Y algunas de esas informaciones son inesperadas novedades.

“Las sondas Voyager parecen haberse introducido en un extraño reino de espumeantes burbujas magnéticas” explica el astrónomo Merav Opher de la Boston University. “Es muy sorprendente”.

Según los recientes modelos por ordenador, esas burbujas son enormes, de unos 100 millones de km de ancho, así que nuestras veloces sondas pueden tardar semanas en atravesar una de ellas. La Voyager 1 entró en esa “zona-foam” hacia 2007, y la Voyager 2 la siguió un año más tarde. Al principio los investigadores no comprendían lo que las sondas estaban captando, pero ahora tienen una idea bastante clara.

El campo magnético del Sol se extiende hasta el borde mismo del Sistema Solar, y como el Sol gira, su campo magnético se retuerce y arruga. Y cuando un campo magnético se dobla severamente, pueden suceder cosas muy interesantes. Las líneas de fuerza se entrecruzan y “reconectan”, siguiendo el mismo enérgico proceso que alimenta las protuberancias solares. Los pliegues de la falda solar se reorganizan, a veces de forma explosiva, en forma de burbujas magnéticas.

“Jamás esperamos encontrar algo así en el borde del Sistema Solar, ¡pero ahí está!” comenta el colega de Opher de la University of Maryland, el físico Jim Drake.

Al contrario de las líneas cerradas de los años 50, las burbujas parecen ser autónomas y desconectarse sustancialmente del campo magnético solar. Las lecturas de los sensores de partículas energéticas sugieren que las Voyager entran y salen de la espuma, así que podrían haber zonas donde las viejas ideas fuesen acertadas. Pero es incuestionable que los viejos modelos, por si solos, no pueden explicar lo que han encontrado nuestras sondas.

La zona donde están ahora las Voyager se conoce como la “Heliopausa”. Básicamente es la frontera entre el Sistema Solar y el resto de la Vía Láctea. Y hay muchas cosas que intentan cruzarla (nubes interestelares, nudos de magnetismo galáctico, rayos cósmicos...) ¿Hallarán estos intrusos un caos de burbujas magnéticas (la nueva imagen) o unas elegantes líneas de fuerza que llevan hacia el Sol (la vieja idea)?

El caso de los rayos cósmicos es muy ilustrativo. Los rayos cósmicos galácticos son partículas subatómicas aceleradas a velocidades cercanas a la de la luz por distantes agujeros negros y explosiones de supernova. Cuando estos diminutos proyectiles intentan introducirse en el Sistema Solar, tienen que pelear contra el campo magnético del Sol para poder llegar hasta los planetas rocosos.

“Las burbujas magnéticas serían nuestra primera línea defensiva contra los rayos cósmicos” apunta Opher. “Pero aún no hemos descubierto si es buena o no”.

Por una parte, las burbujas podrían resultar un escudo muy poroso, que permitiría a muchos rayos cósmicos atravesarla por sus huecos. Por otro lado, los rayos cósmicos podrían quedar atrapados dentro de las burbujas, lo que haría de la espuma magnética un escudo excelente.

“Probablemente descubriremos cual es la respuesta cuando las Voyager se sumerjan más en la espuma y aprendamos más acerca de su organización” dice Opher. “Esto es solo el inicio, y pronostico que tendremos muchas sorpresas”.

Vale, pues no seamos agoreros y evitemos pensar que, con un poco de mala suerte, los rayos cósmicos pueden pulverizar la vieja electrónica de las naves...

Xavier

dimarts, 7 de juny de 2011

Pescadero (¡mayorista!) romano

Si os parece que hoy en día se nos ocurren los negocios más estrafalarios, es que conocéis poco a los antiguos romanos.

Según los estudios realizados sobre un pecio del siglo II descubierto en Grado, nordeste de Italia, los antiguos romanos pudieron haber transportado peces vivos por el Mediterráneo dotando a sus barcos de un ingenioso sistema hidráulico. El equipo consistiría en un sistema de bombeo diseñado para captar agua de mar y llevarla a un depósito donde se alojaría a los peces. El aparato completo ha sido reconstruido por un equipo de investigadores italianos que analizaron la pieza decisiva hallada en el barco naufragado: una tubería de plomo insertada en el casco, cerca de la quilla.

Sabemos con certeza que el pequeño carguero transportaba unas 600 ánforas llenas de sardinas, caballa salada y el inevitable garum (la salsa de pescado que constituía el ketchup de los romanos). Pero ahora los arqueólogos sospechan que también pudo llevar alrededor de 200 kilos de peces vivos alojados en un depósito situado en la cubierta de popa.

Esta sería la primera prueba física que confirmaría oscuros relatos de fuentes clásicas. Por ejemplo, el historiador y científico Plinio el Viejo (23 – 79 dC), escribió que peces-loro vivos se transportaban desde el Mar Negro hasta las costas napolitanas con intención de aclimatar esa especie en el Mar Tirreno.

La pieza clave es el tubo de plomo. Una verdadera tubería de 130 cm y al menos 2,7 cm de diámeto que se inicia en un agujero practicado directamente en el caso del barco: evidentemente, ningún marino en sus cabales perforaría voluntariamente su barco a menos que existiera una buena razón para ello.

Y según los investigadores, el achique de la sentina está fuera de lugar: las bombas eran bien conocidas y se usaban de forma muy segura lanzando el agua por encima de la borda en los laterales del barco. Créen que la tubería no se usaba para sacar agua del barco, sino para introducirla en él. Y el propósito de ese inusual artilugio, dado el caracter de transporte pesquero del navío, no sería otro que el mantener con vida a un cargamento de peces (probablemente lubinas o besugos) proporcionándoles agua bien oxigenada.

Conectada a la tubería de plomo, una bomba manual de pistón permitiría el fácil intercambio de agua del depósito. Los cálculos son del orden de un cambio completo de aguas cada media hora, para asegurar un suministro constante de oxígeno en un depósito de 4 metros cúbicos.

Y el contexto en que se movía el barco apoya la idea. La cercana costa de Istria era conocida por sus numerosos viveros, verdaderas piscifactorías de la época. Es posible que el barco de Grado transportase peces vivos desde esos viveros hacia los grandes mercados del Adriático. Por ejemplo, el rico puerto de Aquileia queda a menos de 10 horas de Istria, un viaje que permitiría mantener vivos los peces con facilidad usando una bomba de agua realmente modesta.

Y luego nos dirán que los romanos eran unso desalmados: ¡si hasta sacaban de excursión a su comida!

Xavier

Más info en Discovery News

Ese teléfono está diciendo ¡cómeme!

Que no. Que los componentes electrónicos orgánicos no se comen...

La conocida empresa de tecnología química TDK ha iniciado la producción masiva de un recién desarrollado tipo de pantalla electroluminiscente orgánica de matriz pasiva de alta transparencia (os dejo que soltéis la frase a vuestros amigos): la UEL476. Estos displays se construyen a partir de técnicas de capa fina, usando material orgánico (basadio en el carbono en lugar de en el silicio) que emite luz como respuesta al paso de una corriente eléctrica.

Alto brillo, excelente ángulo de visión y otras características favorables hacen que este tipo de pantalla resulte de observación sencilla y agradable, y como también ofrece una respuesta muy rápida, los displays electroluminiscentes orgánicos tienen visos de ser adoptados para gran número de aplicaciones de pantalla plana, como en el caso de teléfonos móviles y otros dispositivos de alta portabilidad.

TDK inició el desarrollo de materiales orgánicos electroluminiscentes en 1991, desde el diseño de la estructura molecular hasta su composición química y la evaluación de los dispositivos. Como resultado, obtuvieron un material exclusivo de larga vida activa y configuración en capa fina, y ahora han optimizando su producción en masa.

Parece que más pronto que tarde dejaremos de escuchar exclusivamente en las galerias de arte eso de que tal o cual cosa genera sensaciones orgánicas.

Xavier

Más info en www.tdk-components.eu

dissabte, 28 de maig de 2011

Una estudiante australiana saca los colores a la NASA

Tareas de verano para una estudiante: descubrir una parte perdida del Universo.

Sí: no me he resistido al titular fácil. Porque, aunque no deja de ser real, hay que aclarar que Amelia Fraser-McKelvie estudia ingeniería aeroespacial y trabaja con un equipo de la Monash School of Physics (o sea, que no es una niña de P5).

Amelia ha llevado a cabo una búsqueda con rayos x de la materia ”oculta” del Universo, y en apenas 3 meses ha hecho un descubrimiento verdaderamente asombroso. Recordemos que la “falta de masa” en el Universo (y que ha llevado a postular la existencia de la “materia oscura”) se pone de manifiesto en las excesivas velocidades orbitales de las galáxias en los cúmulos, sus altas velocidades de rotación y los efectos de lentes gravitacionales sobre objetos de fondo. Los astrofísicos predecían que esa “masa oculta” sería de baja densidad pero de alta temperatura (sobre el millón de grados), así que esa materia sería observable en el rango de los rayos X. El descubrimiento de Amelia ha confirmado esas previsiones.

El doctor Kevin Pimbblet, de la School of Astrophysics, explica que “ desde un punto de vista teórico se creía que en el Universo local había de existir aproximádamente el doble de la materia que observamos. Y se predecía que la mayor parte de esta masa oculta estaría localizada en grandes estructuras, a escala cósmica, denominadas filamentos, algo así como unos gruesos cordones de zapatos”.

Pero hasta ahora las teorías se basaban meramente en modelos numéricos, por lo que las observaciones de la señorita Fraser-McKelvie representan un punto de inflexión para la determinación de la cantidad de masa “atrapada” en esos filamentos.

Podemos leer a la propia Amelia: “Creémos que la mayor parte de los bariones (materia normal) del Universo están contenidos en las estructuras filamentosas de las galaxias, pero hasta el momento, ningún estudio ha publicado las propiedades observadas en una muestra amplia de filamentos conocidos para determinar características físicas típicas como la temperatura y la densidad de electrones. Examinamos si la pertenencia de un filamento a un supercúmulo conduce a una mayor densidad electrónica según lo determinado por Kull y Bohringer (1999). Sugerimos que sigue sin estar claro si la pertenencia a un supercúmulo provoca esa mejora".

¡Cuesta imaginar lo que explicará Amelia cuando, dentro de un año, logre su graduación!

Xavier

Más info aquí

Otro origen para la Luna

Veeenga...

Ahora que todos nos íbamos familiarizando con la idea de que la Luna era un pedazo de Tierra arrancado de nuestro planeta por un impacto masivo en una época en que ni siquiera había nacido Marujita Díaz, un nuevo estudio nos hace replantear la cuestión.

En efecto, amigos. Según publica en Science un equipo de geólogos, en la Luna podría haber tanta agua como en la Tierra. ¡Sorpresa! Resulta que el equipo de que forman parte los geólogos James Van Orman y Alberto Saal, sometió a unos avanzados exámenes con iones a una muestra de suelo lunar obtenido en la misión Apolo 17. Y la muestra, un cristal volcánico, ha resultado ser extremádamente similar a los basaltos primitivos que forman las cordilleras oceánicas en la Tierra. Así, en el interior del cristal han hallado agua y otros compuestos volátiles, lo que hace epnsar en que, al menos una parte del interior lunar, albergaría agua en proporción similar a la Tierra. 

Se trata de un descubrimiento fundamental, porque, de ratificarse, simplificaría de forma extraordinaria la idea de establecer colonias humanas en nuestro satélite. 
Y, como comentaba antes, esto podría cambiar nuestra perspectiva de cómo se formó la Luna. Generalmente se crée que la materia con que se formó la Luna salió despedida de la Tierra cuando nuestro planeta fue impactado por un cuerpo de talla marciana. Pero un impacto como ese no dejaría mucha agua. ¿Es posible que la Luna se formara de otro modo? El equipo de investigadores señala dos opciones: que en algún momento la Tierra y la Luna hayan compartido la misma “envoltura atmosférica”, o bien que la muestra analizada podría ser exótica y no indicativa de la existencia de un manto húmedo bajo la Luna (Ohh!)

Pero de ser ratificada, esta teoría también arrojaría luz sobre los depósitos de hielo que las sondas han descubierto recientemente en las sombrías profundidades de los cráteres lunares. Hasta ahora, los científicos se inclinaban por deducir que el agua procedía de meteoros helados que chocaron contra la Luna y la depositaron allí. Hoy parece que ese agua probablemente tenga un origen meramente lunar, y que apareciese en la superficie acompañando al magma de las erupciones volcánicas.

¿Y cómo afectaría eso a nuestros planes para una colonia lunar? Lógicamente, si el manto es rico en agua como sugieren estos estudios, tendremos muchas más posibilidades de generar agua y oxígeno en la propia Luna para abastecer nuestros hábitats. Además, si el agua lunar está asociada a actividad volcánica, eso haría aún más atractiva la idea de la NASA de construir una colonia en uno de los agujeros gigantes generados por el magma lunar.

Sigan atentos a sus pantallas!
Xavier

Se puede acceder al artículo completo aquí

Foto: Xavier Górriz

diumenge, 22 de maig de 2011

Fotos de "Algo ahí afuera"

Vale la pena comentar las imágenes que ha ofrecido el JPL:


Los resultados obtenidos a partir de datos ofrecidos por el Galaxy Evolution Explorer de la NASA y el Anglo-Australian Telescope (en lo alto de Siding Spring Mountain, Australia) confirman que la energía oscura (representada por la rejilla violeta) es una fuerza uniforme que domina los efectos de la gravedad (rejilla verde). A las observaciones siguieron cuidadosas mediciones de las separaciones entre pares de galaxias (ejemplos de las cuales aparecen ilustrados aquí).Imagen: NASA/JPL-Caltech



El diagrama ilustra dos formas de medir la velocidad de expansión del Universo: el método de la "candela estándar", que usa estrellas en explosión (supernovas) situadas en galaxias lejanas, y el método de la "regla estándar" que involucra a pares de galaxias. Imagen NASA/JPL-Caltec


De nada..


Xavier

 



Hay algo ahí afuera...

Ya hace unos años que los astrónomos empezaron a darnos la vara con la materia oscura. Y cuando empezamos a asumir que había algo raro en el espacio, nos remataron con una cosa que llamaban “energía oscura”... ¡y que encima constituía alrededor del 73% de nuestro Universo!

Bueno, pues esas especulaciones que duran desde hace unos diez años empiezan a convertirse en certezas. Según informa una nota de prensa del JPL, disponemos de dos confirmaciones independientes de la existencia de la energía oscura, una fuerza constante que afecta uniformemente a todo el universo y que impulsa su actual expansión acelerada. Efectivamente, la energía oscura mantiene una vieja rivalidad con la gravedad, un tira y afloja de millones de años. En el Universo inicial, la gravedad iba ganando, dominando a la energía oscura. Unos 8 mil millones de años después del Big Bang, con el espacio expandido y la materia rarificada, las atracciones gravitacionales se debilitaron lo suficiente como para que la energía oscura diera un vuelco al combate. Dentro de otros miles de millones de años, dominará con incluso mayor claridad, y los astrónomos predicen que nuestro Universo se convertirá en un páramo cósmico, con galaxias tan separadas que cualquier vida inteligente en ellas será incapaz de ver otras galaxias.

El estudio que comentamos es un a”topografía” de 200.000 galaxias que se ha prolongado durante cinco años y que nos ha llevado siete mil millones de años atrás en el tiempo (cósmico). La medición ha empleado datos del Galaxy Evolution Explorer de la NASA y del Anglo-Australian Telescope en Siding Spring Mountain, Australia.

“La acción de la energía oscura es como si uno lanza una pelota hacia arriba y ésta siguiera subiendo hacia el cielo cada vez más aprisa”, dice Chris Blake de la Swinburne University of Technology en Melbourne, Australia. Blake es el autor principal de dos artículos que describen los resultadosde las mediciones y que han aparecido en números recientes de Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

La idea de la energía oscura fue propuesta durante la década anterior, basándose en estudios de distantes supernovas. Las supernovas emiten luz constante y mesurable, convirtiéndolas en lo que se conoce como “candelas estándar”.  Eso permite calcular su distancia a la Tierra. Las observaciones revelan que estos objetos se alejan a velocidades cada vez mayores.

Por otra parte, se ha trazado el mayor mapa tridimensional de las galaxias existentes en el universo distante, usando el Galaxy Evolution Explorer. El telescopio, sensible a la luz ultravioleta, ha escaneado alrededor de tres cuartas partes del cielo, observando cientos de millones de galaxias. Los astrónomos adquirieron información detallada de la luz de cada galaxia usando el Anglo-Australian Telescope, y estudiaron el patrón de distancia entre ellas. La estructura del universo más primitivo dejó su huella en los patrones galácticos, haciendo que pares de galaxias estén separadas aproximádamente 500 millones de años-luz. Esta “regla estándar” se usó para determinar la distancia de pares de galaxias a la Tierra: cuanto más cercano esté un par de galaxias a nosotros, más separadas nos pareceran en nuestro cielo (una simple cuestión de paralaje).

Como en los estudios de supernovas, estos datos de distancia se combinaron con información acerca de las velocidades a las que las parejas se alejan de nosotros, revelando, una vez más, que el tejido del espacio se estira cada vez más rápidamente.

El mapa galáctico se ha empleado también para estudiar cómo crecen los cúmulos de galaxias en el tiempo. Y lo hacen como las ciudades, absorbiendo galaxias vecinas hasta contener finalmente muchos miles de galaxias. Los cúmulos atráen a nuevas galaxias mediante gravedad, pero la energía oscura separa a los propios cúmulos. Eso ralentiza el proceso, permitiendo a los científicos medir la fuerza repulsiva de la energía oscura.

“Observaciones astronómicas de los últimos 15 años han generado uno de los descubrimientos más asombrosos de la física: la expansión del Universo, iniciada con el Big Bang, está acelerándose”, dice Jon Morse, director de la división de astrofísica en la central de la NASA en Washington. “Usando métodos completamente independientes, los datos del Galaxy Evolution Explorer han ayudado a incrementar nuestra confianza en la existencia de la energía oscura”.

Como diría el doctor House: “mola ¿eh?”

Más info: Australian Astronomical Observatory

Xavier

dijous, 12 de maig de 2011

UNA FOTO DEL UNIVERSO

Aunque mis inclinaciones personales se decantan definitivamente hacia el otro sexo, por una vez voy a hacerle propaganda a un hombre. Pero creo que el tipo lo merece ;)

Se trata de Nick Risinger. El muchacho, cansado quizá de una vida monótona, decidió embarcarse en un vuelo de casi 73.000 kilómetros y, como remate, un viaje por tierra de otros 24.000. Y debe ser un tipo persuasivo, porque se hizo acompañar por su padre y su hermano (junto con el inapreciable apoyo de un cargamento de equipo fotográfico). Porque la idea de Nick era conseguir la mayor imagen en color real del universo visible desde nuestro planeta.

La razón de la magnitud del viaje tiene que ver con el objetivo de captar todo el cielo desde la superficie de un planeta en giro y en órbita solar (encima nuestro héroe ha tenido en cuenta la inclinación del eje terrestre). Efectivamente, no se ve lo mismo en el hemisferio norte que en el sur, y según las estaciones habrá cosas diferentes que queden por encima y por debajo del horizonte.

Aparte de que le gusten los desplazamientos, también influye la contaminación lumínica, que impide pararte en cualquier sitio y disparar la cámara alegremente, así como las condiciones climatológicas. Sin embargo, y con la ayuda de un navegador para asegurar la precisión, en apenas un año (¡!) Nick dividió el cielo en 624 zonas, de 12 grados cada una, y fotografió cada una de ellas con 60 exposiciones. Para los que dominéis un poco la cosa de la fotografía, el señor Risinger disparó fotografías de diversa exposición con cada una de las seis cámaras que usaba, a fin de reducir el ruido, los trazos de los satélites y otras imprecisiones. Total: una foto-carnet de 5.000 megapíxels obtenida a partir de 37.440 exposiciones

Os invito ha visitar la página web de Nick Risinger, donde además explica el hardware y el software qjue usó en su aventura. ¡Buen trabajo, Nick!

 Xavier

dimecres, 11 de maig de 2011

POLLOS A L’ASR

El delantero, concentrado, se prepara para lanzar el penalty. Las cámaras de televisión se recrean en un primer plano de su cara cuando, de repente, identificamos la inconfundible mancha de luz láser en su frente. A los pocos segundos, el desafortunado delantero se convierte en un remedo de Juana de Arco. ¿Por qué conformarnos con molestar al odiado deportista si podemos achicharrarlo?

No es ciencia ficción, amigos, sino una alternativa que los australopitecus que acuden a los estadios pronto valorarán. Según informan en Discovery Magazine, a mediados de abril la marina de guerra norteamericana llevó a cabo un exitoso ensayo consistente en disparar un rayo láser de 15 kilowatios contra los motores de un bote situado a una milla (se supone que marina) del USS Paul Foster, nave que embarcaba el potente láser. Recordemos que los molestos lásers verdes que se están poniendo de moda en los campos de fútbol suelen tener entre 3 y 30 miliwatios, y ya resultan peligrosos para la retina ajena.

La celeridad con que se ha conseguido un destrozo tan apreciable ha sorprendido a la propia empresa, ya que hace apenas 3 años que la Navy premió al consorcio Northrop-Grumman con un apetitoso contrato de 98 millones de dólares para desarrollar un arma láser efectiva. Ver video.

Aunque la película no puede compararse con, por ejemplo, Iron Man, la efectividad del arma no admite dudas. Se trata sencillamente de un láser grandote que provoca un spot de luz verdaderamente caliente. La previsión es que los navíos pertrechados con armamento láser estén operativos en la próxima década, con rayos de combate del orden de 100 kW.

Modestamente, sugiero una aplicación menos belicosa y más sabrosa: un asador láser de pollos. Puestos a incendiar cosas, mejor que sea un delicioso plumífero que un congénere (aunque sea un odioso delantero rival).

Xavier

dilluns, 25 d’abril de 2011

Energía oscura. Vale, pero... ¿hay alguien más?

Ya se nos ha informado generosamente en el sentido de que la materia que conocemos (materia bariónica, la llaman) solo representa un pequeño porcentaje de la materia que forma el Universo, y que la parte del león (de Leo, podríamos decir) se la llevaría la denominada Energía Oscura, con alrededor del 73% de la densidad energética de nuestro Cosmos. Esta enigmática energía repulsiva (no es que sea asquerosa, sino que actúa alejando la materia bariónica) no es menos enigmática que la Materia Oscura: tampoco nadie tiene la menor idea de qué es o de qué está hecha. Sería la responsable de la expansión acelerada a que está sometido el Universo (y eso sí que es un hecho que nadie pone en duda).

Pero ¿puede haber alguna explicación alternativa, que no implique al existencia de entidades por ahora míticas?. Pues Massimo Villata, del Observatorio de Turín, crée que sí.

Según relata en un artículo que aparece en el número de este mes de Europhysics Letters, Villata piensa que el motor de la expansión hay que buscarlo en una posible repulsión entre materia y antimateria.

Para llevar adelante su teoría, Villata parte de dos asunciones importantes. Primera: materia y antimateria tienen densidad de energía y masa positivas. Actualmente se piensa que un valor positivo de masa indica que la partícula atraerá gravitacionalmente a otras partículas. La primera asunción Villata la aplica también a las antipartículas. Así, bajo la influencia de la gravedad, las partículas atraen a otras partículas y las antipartículas atraen a otras antipartículas. Pero entonces ¿qué tipo de fuerza actuaría entre partículas y antipartículas?

Ahí entra en juego la segunda asunción de Villata: la relatividad general es invariante CPT. Eso que suena tan cool significa que las leyes físicas a que se ve sometida una partícula bariónica en un campo espacio-temporal ordinario (o sea, en nuestro mundo material) se aplicarían igualmente a escenarios en que carga C (carga eléctrica y números cuánticos internos), paridad P (coordenadas espaciales) y tiempo T estuviesen invertidos (como ocurre para la antimateria). Si tienes paciencia para invertir carga, paridad y tiempo en las ecuaciones de la relatividad general para la partícula o para el campo en que ésta se mueve, el resultado es un cambio de signo en la gravedad, que se hace negativo en lugar de positivo, lo que implica la aparición de la llamada antigravedad. Fuerte ¿no?.

Villata pone un ejemplo bastante gráfico. Todos recordamos la anécdota de sir Isaac y el manzano agresor. Si una antimanzana cayera en una antiTierra, ambas se atraerían, de modo que la antimanzana también impactaría en la anticabeza del antiNewton (al parecer, igualmente lento de reflejos). Pero una antimanzana liberada en nuestro mundo no caería sometida a la atracción gravitatoria, sino que sería repelida debido al cambio de signo de la gravedad. Es decir, con una relatividad general invariante CPT, la antigravedad provocaría repulsión entre partículas y antipartículas. Villata lo traslada a escala mayor, proponiendo que el Universo se expande debido a esta poderosa repulsión entre materia y antimateria.

Bueno, la teoría es bastante elegante, evita que tengamos que manejar cosas tan peregrinas como la Energía Oscura y también soslaya la gran dificultad de explicar la aparente inexistencia de antimateria en el Universo, que en teoría tuvo que igualar la cantidad de materia bariónica generada en el Big Bang.

Pero tiene sus dificultades: sabemos que materia y antimateria se aniquilan mutuamente al entrar en contacto. Villata resuelve la cuestión aprovechando el tamaño ingente del Universo, y situa la antimateria en los enormes huecos que hay entre cúmulos galácticos. De hecho estos huecos, que parecen deberse a pequeñas fluctuaciones de densidad en el campo primigenio, parecen disponer de una suerte de antigravedad, pues alejan de ellos a toda materia. La gran cuestión sería entonces por qué no podemos ver la antimateria: según Villata existen varias respuestas posibles, que es preciso estudiar con detenimiento.

Mientras tanto, si por casualidad veis un tipo igual que vosotros pero zurdo, mi consejo es que no os mostréis muy afectuosos...


Xavier