BENVINGUTS!

En aquesta nova iniciativa de Còsmik, mantindrem un fil de comunicació continuada amb els nostres clients.

El blog s'actualitzarà com a mínim d'un cop per setmana, i si hi ha alguna efemèride important, amb més freqüència.
Usarem tant el català com el castellà en les nostres entrades.

Suggeriments, comentaris, dubtes a: lastronomadeguardia@gmail.com

dissabte, 20 d’octubre de 2012

Aclarar la Energía Oscura



No es que pretendamos que esta misteriosa fuerza, que parece estar impulsando la expansión del Universo, adquiera un tono más pálido, sino que el objetivo de lso astrónomos es revelar su naturaleza más intima.

Y para conseguirlo, los científicos han depositado muchas esperanzas en lo que podríamos denominar, “la madre de todas las cámaras”. Efectivamente, la Dark Energy Camera (Cámara de Energía Oscura, hasta yo he podido traducirlo), montada en el telescopio Victor M. Blanco de 4 metros de diámetro, situado en el Cerro Tololo InterAmerican Observatory (CTIO) de Chile, es la cámara de más amplio campo usada actualmente en astronomia, y ha sido construida ni más ni menos que en el Fermilab (algo así como el CERN estadounidense).

Con sus 570 megapixels (sufrid, usuarios de Canon), es capaz de detectar luz procedente de galáxias situadas hasta 8.000 millones de años-luz. El instrumento está formado por un conjunto de 62 sensores CCD, y se espera que en los próximos 5 años los científicos hayan podido generar imágenes detalladas a color de alrededor de una octava parte del cielo, a fin de cartografiar 300 millones de galaxias, 100.000 cúmulos galácticos y 4.000 supernovas.

Andrea Kunder, del CTIO, ha declarado que “The Dark Energy Camera will solve the mystery of dark energy in a systematic manner.The idea is to observe four different probes of dark energy. You can’t see dark energy so there are four different probes of dark energy that DECam will be observing. First, DECam will observe type Ia supernova and baryon acoustic oscillations and this will be to constrain the expansion of the universe. And then galaxy clusters and weak lensing will also be observed to measure both the expansion of the universe and the growth of large scale structures. Then we can compare the results from these first two probes and the last two probes and this can reveal our understanding of gravity and intercomparisons of the results will provide cross checks and bolster confidence in the findings.”

En resumen, que ante la imposibilidad de estudiar directamente la energía oscura, pues no sabemos en absoluto de qué se trata, se procederá por lo que, de toda la vida, hemos llamado “el cuento de la vieja”: un proceso sistemático de mediciones sobre efectos conocidos de la energía oscura sobre la materia bariónica, cruzar resultados y obtener un conocimiento definitivo (o casi) del comportamiento profundo de la gravedad, autentica clave para la identificación de la energía oscura (que se comporta como una suerte de anti-gravedad).

Aún es pronto para saber si el proyecto dará sus frutos, pero no puede negarse que la DEC resulta la mar de decorativa (vedla en la foto).

Más info en http://www.kavlifoundation.org/science-spotlights/spotlight-live-dark-energy-camera


 


Xavier

dissabte, 6 d’octubre de 2012

Si es que vamos acelerados...


Si pensamos en un factor que ha resultado históricamente difícil de determinar en astrofísica, indudablemente una buena candidata sería la Constante de Hubble, cuyo valor no ha parado de redefinirse desde la postulación de su existencia, evidentemente por parte de mr. Edwin Hubble, que se dio cuenta, allá por los años 20 del siglo XX., que el Universo se expandía.
La imagen muestra la relación periodo-luminosidad de las Ceféidas, que los científicos usan para calcular la expansión del Universo

Vamos, que se trata de una constante muy variable :-P

A finales de los 90, se verificó que la expansión el Universo era acelerada, de modo que determinar la tasa de esa expansión es un punto clave para comprender el tamaño y edad del Universo. Por tanto, uno de los retos de la Física era determinar con fiabilidad esa velocidad de expansión. Y en las últimas décadas, las diferencias en las estimaciones casi llegaron a desencadenar verdaderas peleas tabernarias entre los implicados. Pero los datos aportados ahora gracias al telescopio espacial Spitzer parecen definitivos. Y nos dicen que nuestro Universo se expande a 74,3 ± 2,1 kilometros por segundo por megaparsec, un ritmo ligeramente más acelerado que la anterior estimación (74,2 ± 3,6 kilometros por segundo por megaparsec) obtenida con datos del telescopio Hubble. Recordemos, para los despistados, que un megaparsec equivale a unos 3 millones de años-luz.

Para su estimación, el Spitzer se puso a escudriñar las estrellas variables ceféidas, con la novedad de hacerlo aprovechando su capacidad para captar longitudes de onda más largas que las visibles: en el tramo infrarrojo del espectro. Combinando estos datos nuevos con otros ya conocidos captados con la sonda WMAP de la NASA, se consiguió la determinación de la constante con una incertidumbre de apenas el 3%, toda una proeza de precisión en el mundo de las mediciones cosmológicas.

¿Las cefe qué?. Las ceféidas son un punto crucial en la valoración de las distancias estelares. Ya en 1908, la gran Henrietta Leavitt descubrió que estas estrellas pulsaban a un ritmo intrínsecamente relacionado con su brillo. Sabiendo su brillo, era muy fácil calcular la distancia a que se encuentran.

(Sí. No pongáis esa cara de sorpresa.  Pensad en una persona que se aleja de nosotros llevando una vela: cuanto más lejos esté, más tenue veremos la luz de su vela. Como SABEMOS el brillo REAL de la vela, su brillo APARENTE es un indicador directo de la distancia a que se encuentra. El mismo principio se aplica a las ceféidas, que son como velas estándar del cosmos. Midiendo el brillo con que se captan en el cielo, y comparándolo con su brillo conocido, los astrónomos pueden calcular la distancia a que están de la Tierra. Fácil ¿no?)

Una vez dispones de objetos situados a una distancia conocida, puedes aprovecharte de ellos. Lo explica Glenn Wahlgren, científico del programa Spitzer de la NASA en Washington:

“These pulsating stars are vital rungs in what astronomers call the cosmic distance ladder: a set of objects with known distances that, when combined with the speeds at which the objects are moving away from us, reveal the expansion rate of the universe.”

O sea, que este tipo de estrellas constituyen los apoyos vitales en lo que los astrónoms llaman la escala cósmica de distancias: un conjunto de objetos situados a distancias conocidas, dato que, cuando se combina con la velocidad a la que esos objetos se alejan de nosotros, permite deducir la tasa de expansión del universo.

El telescopio Spitzer ha observado 10 ceféidas en nuestra galaxia, la Vía Láctea, y 80 en nuestra cercana vecina la Gran Nube de Magallanes. Al trabajar en la zona infrarroja del espectro, el polvo cósmico no bloquea las observaciones del Spitzer (cosa que si ocurre con el Hubble), de manera que el equipo de investigación del Spitzer pudo obtener mediciones más precisas del brillo aparente de esas estrellas. Estos datos de gran calidad han permitido una nueva y mejor estimación de la tasa de expansión de nuestro universo.

Total, que tenemos una nueva, e indiscutible, constatación de la expansión del Universo, y a una velocidad acelerada. No sé a qué espera Tráfico para colocar unos cuantos radares cósmicos: ¡la fuente de ingresos extra está bien clara!

Xavier

Fuente original JPL

dimecres, 26 de setembre de 2012

¡Cometa a la vista!

¿Podremos, al fin, llevar a nuestras ansiosas órbitas (oculares) un cometa decente? Pues parece que está de camino… ¡y la cosa promete!

Bautizado C/2012 S1 (ISON), nuestro protagonista actualmente está algo más allá de la órbita joviana, pero se espera que arribe a la influencia solar a finales de 2013. Si, en el trayecto, consigue permanecer más o menos intacto, en esa época podría resultar tan brillante ¡como la Luna llena!

El cometa fue descubierto por un equipo de astrónomos rusos del International Scientific Optical Network (ISON). Con una magnitud de apenas +18, actualmente el cometa queda fuera de la capacidad de caza de los telescopios de aficionado. Pero ya se han calculado sus características orbitales, y muestran que el cometa se acercará emocionantemente cerca del Sol (apenas 2 millones de km) el 28 de noviembre de 2013. Desde mediados de ese mes hasta enero de 2014, la luminosidad del cometa alcanzará magnitudes negativas, quizá valores de -11 a -16, lo cual haría de él (¡albricias!) un cometa ¡visible de día!

Debido a que desconocemos su composición exacta, el comportamiento de cada cometa es impredecible. De modo que nadie sabe con certeza, de antemano, lo brillante que pueda resultar un cometa, o si sobrevivirá a su acercamiento al Sol. Sin embargo, son noticias prometedoras. Y este cometa, al contrario que muchos de los más recientes, será visible para nosotros aquí, en el hemisferio norte.

Pero que no se entristezcan en el sur: los observadores australes tendrán su propia oportunidad cometaria incluso más pronto que nosotros. El cometa Pan-STARRS se espera que resulte visible, ya sin ayudas ópticas, en marzo, y llegará a los 45 millones de km del Sol el 9 de ese mes (por supuesto, del año 2013).

De manera que ten a punto tus prismáticos, telescopios y cámaras, que el año próximo puede ser un buen año cometario, quizá el mejor desde 1996, cuando los ya famosos cometas Hyakutake y Hale-Bopp adornaron nuestros cielos… (¡crucemos los dedos!)

dissabte, 11 d’agost de 2012

Espectáculo gratuito (solo para insomnes y madrugadores irredentos)


¿Has oido hablar de las Perseidas? ¿O de las Lágrimas de San Lorenzo? ¿O bien de los trazos luminosos que dejan tras de sí los restos del cometa Swift-Tuttle al abrasarse cuando cruzan la atmósfera terrestre?

Bueno, pues todo es lo mismo. Y durante las noches del 11 al 13 de agosto, puedes disfrutar de este espectáculo cósmico... ¡gratis! Solo hay que seguir unas sencillas indicaciones.

  • Busca un sitio indicado para observar. Evidentemente, puedes intentar la observación allí donde estés, pero las luces de las ciudades generan un halo luminoso que encubre muchos de los meteoros más débiles, empobreciendo el espectáculo perseido.

  • Tiéndete en el suelo (una manta gruesa o una hamaca serán bien recibidas), acostumbra la vista a la oscuridad y mira hacia Perseo, origen aparente de los trazos luminosos. Usa la fácilmente reconocible constelación de Orión como referencia (incluimos mapa gentileza de la NASA)

  • Aunque el fenómeno se prolonga toda la noche, el espectáculo mejora hacia la madrugada, cuando el punto de origen de los trazos está más alto en el cielo, afectándole menos la polución atmosférica y lumínica.

  • Además, de madrugada puedes aprovechar la decorativa presencia de un fino “corte de melón” lunar y de los brillantes planetas Venus y Júpiter para montar una observación astronómica la mar de aparente.

  • No olvides incluir algo de ropa de abrigo en tu excursión, que el relente mañanero es muy traicionero, incluso en agosto.

¿Vale la pena el madrugón? (o la ausencia de sueño). Bueno, en palabras de Bill Cooke, de la Meteoroid Environment Office de la NASA, "We expect to see meteor rates as high as a hundred per hour. The Perseids always put on a good show" (o sea, que se esperan lluvias de meteoroides de hasta ciento por hora, y que el desconsolado San Lorenzo suele ofrecer un buen show con su ardiente llanto. Efectivamente, mis traducciones suelen ser bastante creativas).

Ánimo, y ¡todo el mundo al suelo! (pero boca arriba, y mirando a Perseo)

Xavier

diumenge, 22 de juliol de 2012

El extraño caso de las naves ralentizadas


Ni Caras de Bélmez, ni Figuras de Nazca, ni otros presuntos enigmas televisivos (y muy lucrativos) pueden competir con el misterio que ha estado martirizando a científicos, ingenieros y seguidores en general de noticias espaciales desde los años 80: la inexplicable desaceleración que sufren las naves gemelas Pioneer y que se conoce como la Anomalía Pioneer.

Lanzadas respectivamente en 1972 y 1973, las Pioneer 10 y 11 siguen hoy en día volando alejándose del Sol. A principios de los 80, los científicos del proyecto identificaron una desaceleración de ambas naves, como si una fuerza las empujara hacia el Sol en el momento de acercarse a Saturno. En ese momento se menospreció las circunstancia, achacando el diminuto desfase a errores en la señal recibida o a la existencia de cantidades residuales de combustible en las canalizaciones del mismo. Pero en 1998, con las naves a 13.000 millones de km del Sol, un equipo de científicos liderado por John Anderson del JPL confirmó que se estaba produciendo una frenada de 760 centímetros por dia al cuadrado (0,9 nanómetros por segundo en cada segundo). Fue este equipo el que levantó las expectativas sobre la posibilidad de que el efecto se debiera a algún nuevo tipo de Física que contradijera la Teoría General de la Relatividad de Einstein. 

Desde entonces, se han escrito multitud de artículos que intentaban resolver el enigma de la Anomalía Pioneer basándose en sofisticados y exóticos efectos físicos, o en los conceptos más de moda en cada época (micro-agujeros negros, materia oscura, energía oscura). Finalmente, parece que la cosa resulta ser bastante más baladí.

Efectivamente, un laborioso científico del Jet Propulsion Laboratory (Slava Turyshev) ha estado recopilando desde 2004 datos relacionados con la misión Pioneer. El paciente Slava ha recorrido almacenes, archivos y depósitos. Ha rescatado páginas, cintas y tarjetas perforadas y, con todo ese material agrupado, ha convertido los datos a formato digital hasta ocupar 43 Gb de memoria (una cantidad exorbitante teniendo en cuenta que ahí no hay gráficos ni fotos ni nada por el estilo, solo números puros y duros de los años 70 y 80). Una tarea titánica que ha permitido a Turyshev publicar dos artículos canónicos que, según la autorizada opinión de la Planetary Society, resuelven satisfactoriamente el enigma. La Physical Review Letters se ha apresurado a publicar los estudios de Turyshev, y el JPL ha publicado, por fin, una nota de prensa aclaratoria.

Total, la cosa es que las responsables del frenazo cósmico de las Pioneer son... las propias Pioneer. Resulta que el calor generado por los circuitos y por el generador termoeléctrico empuja a las naves hacia atrás. La explicación que ofrece Slava es sencilla y muy gráfica: 

El efecto es algo así como cuando conduces tu coche y los fotones emitidos por los faros te empujan hacia atrás. Es muy sutil.” 

Con los datos recopilados, Turyshev pudo calcular la energía generada por los subsistemas eléctricos y por la desintegración del plutonio en las fuentes energéticas de las Pioneer, resultando que casaban a la perfección con la desaceleración observada. O sea, que finalmente ha prevalecido la Física estándar: aunque hubiese sido bonito descubrir algún efecto exótico, al menos se ha resuleto un misterio.

Y, como acostumbra a ocurrir tras ser discutido, Don Albert sigue descansando tranquilo... 

Más info en
http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2012-209&rn=news.xml&rst=3438
http://arxiv.org/abs/gr-qc/0308017 

 Xavier

dissabte, 14 de juliol de 2012

Aumenta del harén de Plutón


A despecho de haber sido cualificado (y clasificado como) planeta enano, Plutón sigue en el candelabro. Este mes, un equipo de astrónomos ha descubierto, con la decisiva ayuda del inevitable telescopio espacial Hubble, la quinta luna que acompaña al lejano planetoide.

Aparentemente, el nuevo satélite plutoniano es una irregular roca de 9,5 por 24 km que circunvala a Plutón en una órbita de 93.000 km de diámetro, y que ha recibido el evocador nombre de S/2012 (134340) 1. Fue descubierta en nueve juegos diferentes de imágenes tomadas con la cámara 3 de amplio campo (Wide Field Camera 3) del Hubble, durante los días 26, 27 y 29 de junio y 7 y 9 de julio.

Según comentó Mark Showalter, jefe del equipo del SETI Institute en Mountain View, California, las órbitas de las lunas plutonianas están prácticamente anidadas, como si fuesen muñecas rusas.

Y el enigma reside en cómo un planeta tan diminuto puede disponer de un conjunto de satélites tan complejo. La propuesta más popular es que las lunas de Plutón serían los restos de un choque planetario entre nuestro lejano vecino y otro objeto de gran tamaño del Cinturón de Kuiper, hace miles de millones de años (el propio Plutón se considera un objeto del Cinturón de Kuiper).

El proyecto de cartografía plutoide resulta especialmente interesante para la NASA, pues recordemos que la agencia espacial norteamericana tiene una sonda automatizada de camino a Plutón (la New Horizons), y que resultaría muy inconveniente que la nave topase en 2015 con un cuerpo solido que no se esperaba encontrar en su trayectoria.

Bueno, es que para una nave que se mueve a 48.000 km por hora, cualquier pequeño resto sólido puede resultar fatal. Así que la búsqueda y cartografiado de todo objeto presente en el sistema plutoniano se ha convertido en una prioridad para la NASA, a fin de trazar la trayectoria más segura para el acercamiento de la New Horizons a Plutón (¡ gracias, Hubble ¡)

Además de la nueva luna, actualmente el sistema plutoniano incluye a Caronte (la gran luna que forma con Plutón un sistema planetario doble, descubierta en 1978), Hydra y Nix, descubiertas en 2006 con el HST, y P4, no identificada hasta 2011 a partir de datos recogidos con el Hubble (la nueva luna ya se conoce popularmente como P5).

Si sientes simpatía por los degradados de su rango y otros perdedores, puedes hallar mucha más información sobre Plutón y la misión New Horizons en este link.

Xavier

diumenge, 26 de febrer de 2012

Electrónica triunfante


Por una vez, dejadme que peque de gremial y os transmita mi regocijo por un verdadero hito electrónico. Cuando hace 35 años (se cumplirán en septiembre) se lanzó al espacio la sonda Voyager, la misión tenía una agenda de trabajo de 4 años. Bueno, pues los ingenieros de la misión acaban de reducir los niveles de calefacción del espectrómetro ultravioleta que viaja a bordo de la nave, con el fin de disminuir el consumo energético global del ingenio y, de este modo, poder garantizar que siga enviando datos... ¡hasta el año 2025! O sea, que los circuitos de la Voyager, empleando tecnología de los 70, estarán casi medio siglo en funcionamiento (y no precisamente en las condiciones más favorables: 79 grados bajo cero es bastante frío incluso para un transistor).

Y es que cada vez se está exigiendo más a la circuitería de este legendario aparato. El espectrómetro ultravioleta ya fue diseñado para funcionar a baja temperatura (35 grados bajo cero), pero al prolongarse tanto la misión, cada vez se ha tenido que ahorrar más energía, con lo cual se ha ido reduciendo paulatinamente la temperatura de trabajo del ingenio. A pesar de las dudas que se tuvieron, el equipo lleva funcionando a 53 bajo cero desde 2005, y a plena satisfacción. Se espera que soporte también el nuevo enfriamiento, pero no podremos estar muy seguros de cual será la nueva temperatura de trabajo, ¡porque ya quedará fuera del margen de medida de los sensores de temperatura de a bordo!

A pesar de todos los esfuerzos ahorradores de sus ingenieros, la fuente de energía de la Voyager es perecedera, y acabará por agotarse algún día. Se trata de un generador eléctrico a partir de radioisótopos, en el que el calor generado por la fisión del dióxido de plutonio 238 se convierte en electricidad (el combustible nuclear va confinado en un alojamiento de iridio, precaución que se tomó para evitar una ducha atómica en caso de accidente durante el despegue). Cuando finalmente la producción eléctrica quede por debajo del mínimo indispensable, la Voyager dejará de comunicarse con la Tierra y se convertirá en una especie de mensaje en la botella, con su famosa placa de oro grabada con saludos terrestres (y unos sugerentes grabados anatómicos).

Siendo optimistas y pensando que alguien lo verá algún día, no es un mensaje que espere respuesta rápida. A pesar de que la Voyager está abandonando los confines del Sistema Solar, su primer acercamiento a otra estrella no será antes de 40.000 años.

Vamos, que podemos hacernos los generosos e invitar a una respuesta a cobro revertido.

Xavier



No queremos decir que ya lo decíamos... pero ya lo decíamos

Noticia (corta) en toda la prensa: los neutrinos ya no viajan a mayor velocidad que la luz.

Bueno, como nuestros seguidores saben, en su momento ya nos mostramos bastante escépticos ante la noticia que levantó el entusiasmo de la prensa internacional. Hay que ser cauto al asumir cualquier descubrimiento que derriba alguno de los pilares (muy comprobados) de la Física, y esperar a obtener confirmaciones de otros investigadores independientes antes de ponerse a aplaudir como una claque bien pagada.

Finalmente, parece que se han detectado un par de fallos en el experimento OPERA, aunque según dicen científicos involucrados en el tema, no se sacarán nuevas conclusiones hasta que en mayo se repita el experimento empleando pulsos cortos de neutrinos, más fáciles de medir.

Parece que el señor Albert ya no se remueve en su tumba (pero... ¿acaso lo hizo en algún momento?)

Más info:
http://blogs.nature.com/news/2012/02/faster-than-light-neutrino-measurement-has-two-possible-errors.html

http://news.sciencemag.org/scienceinsider/2012/02/breaking-news-error-undoes-faster.html?ref=hp

dilluns, 6 de febrer de 2012

COUSTEAU EN MARTE

Bueno, no se parece mucho al viejo comandante ni al Calypso, pero la nave Mars Express se está convirtiendo en todo un lobo de mar.

La agencia espacial europea (ESA) informa que el radar con que va equipada su (nuestra, que la hemos pagado) misión Mars Express ha detectado pruebas evidentes de la antigua existencia de un  vasto océano en Marte. El radar MARSIS (activado en 2005) ha detectado sedimentos que constituirían la huella fósil de un lecho oceánico, dentro de los límites marcados por lo que fueron las líneas costeras marcianas.

Los expertos de la ESA han estudiado más de dos años de datos recogidos por el MARSIS, descubriendo que las planicies septentrionales marcianas encierran un material de baja densidad que interpretan como depósitos sedimentarios, probablemente ricos en hielo: una prueba decisiva acerca de la antigua existencia de un océano en Marte.

Desde hace tiempo se había especulado con la posible existencia de mares líquidos en Marte, incluso con intentos de restituir sus orillas. En concreto se han propuesto dos océanos: uno que existió hace 4 mil millones de años, cuando las condiciones ambientales eran mucho más cálidas. El segundo existiría hace 3 mil millones de años, cuando el hielo sub-superficial se derritiría tras un potente impacto, formándose canales que drenaron el agua hacia zonas menos elevadas.

Pero la ventaja de MARSIS es que penetra hasta 60-80 metros bajo la superficie marciana, revelando la naturaleza de este manto interior e identificando la huella del material sedimentario en forma de zonas de baja reflectividad radar. Estos sedimentos suelen tomar la forma de materiales granulados, de baja densidad, erosionados por el agua y transportados hasta su punto de acumulación. Lo que MARSIS no está en disposición de decirnos es si los océanos marcianos pervivieron lo suficiente como para permitir el desarrollo de la vida.

Los anteriores resultados ofrecidos por la misión Mars Express procedían del estudio de imágenes y de datos geológicos, así como de mediciones atmosféricas. Sin embargo, ahora disponemos de “observaciones” subterráneas, que añaden nuevas piezas al gran puzzle de la oceanografía marciana.

Pero una pregunta sigue incontestada: ¿dónde fue a parar toda esa agua? ¿Se evaporó gradualmente hacia la atmósfera rosada de Marte? ¿Se perdió en el espacio? ¿O sigue en el Planeta Rojo, en forma de grandes depósitos helados? Tendremos que esperar a que Mars Express nos ilumine con nuevas noticias impactantes.

Xavier



diumenge, 5 de febrer de 2012

La revista

Hola,amigos

Acabamos de enviar a los abonados el número 12 de nuestra revista electrónica L'Astrònoma de Guàrdia, correspondiente al mes de febrero. Es una publicación mensual con noticias de astronomía, consejos para aficionados noveles y un experimento para animar a todos a llevar la ciencia a casa.

Si quieres recibir la revista, envíanos un mensaje al correo lastronomadeguardia@gmail.com

 Xavier

dissabte, 4 de febrer de 2012

Sobre la entrada anterior...

Fé de e-Ratas (erratas virtuales)

En nuestra entrada anterior, he dicho que este mes debemos intentar observar Neptuno, cuando lo que tenemos que cazar es Urano (dificilmente podremos observar Neptuno, mayormente porque este mes no es visible...)

EL CEL DEL MES - FEBRER

Generalidades
Brrrrr… ¡Qué frío!
Es cierto que los astrónomos, tanto profesionales como aficionados, estamos trágicamente acostumbrados a pasar frío (excepto los afortunados estudiosos del Sol), y solemos soportarlo estoicamente… ¡pero esto que estamos sufriendo en la primera semana de febrero supera todos los límites!. Verdaderamente, se hace bastante cuesta arriba recomendar salir a observar, pero si hay oportunidad, febrero nos ofrecerá algunos puntos de interés (además de una noche de observación extra, que para algo estamos en año bisiesto).
Ánimo ¡y prendas polares para todos!

Las fases lunares
Otra curiosidad del mes: si en enero tuvimos 5 fases lunares en lugar de 4, en febrero apenas tendremos 3:
Luna Llena: día 7, a las 21:55 UT
Cuarto Menguante: día 14, a las 17:05 UT
Luna Nueva: día 21, a las 22:35 UT

Convierte la hora UT (GMT) a tu hora local en: http://www.greenwichmeantime.com/

Los planetas
Mercurio solo será visible durante la última semana de febrero, apareciendo al anochecer por encima del horizonte oeste, aunque con la ventaja de que brillará con una significativa magnitud de -0,8.

Venus sigue visible al anochecer, situado hacia el oeste, y con un deslumbrante brillo de magnitud -4,1. El 25 formará, con el creciente lunar, una fotogénica estampa cósmica.

Marte estará en Leo durante casi toda la noche. Y ya empezará a resultar aconsejable su observación, pues su brillo irá aumentando desde magnitud -0,6 a principios de mes hasta una respetable magnitud -1,2 a finales de febrero; eso permitirá identificarlo a simple vista como una extraña “estrella” de tono salmón: empezad a planear una visita (telescópica) al Planeta Rojo (o más literalmente, al Planeta Naranja).

Júpiter seguirá bien visible en Aries durante la primera mitad de la noche, con magnitud -2.3. Un buen reto: el día 8 a las 19:50 UT, su luna Europa pasará por delante de la brillante esfera blanca: ¡a ver si conseguimos distinguir la diminuta sombra circular que proyectará sobre la superficie joviana!.

Saturno ya puede visitarse desde antes de medianoche (aunque a esa hora está muy bajo) hasta el amanecer. Si te atreves a cazarlo, busca en Virgo una “estrella” amarillenta de magnitud 0,5 que no debiera estar allí y mírala con tu telescopio: verás la joya del Sistema Solar..

Otras cosas para ver
Neptuno

Si el mes pasado representó una magnífica oportunidad para identificar al lejano planeta Neptuno (¿visteis en nuestra revista virtual de enero qué foto tan potable le hice desde el balcón de casa?: ánimo, astrofotógrafos!), febrero nos brinda una excelente ocasión para hacer lo mismo con Urano. Efectivamente, en 2012 Urano cruza la zona noroccidental de Piscis, un área pobre en estrellas importantes, lo cual facilita su identificación. Además, el día 9 el inconfundible Venus ejercerá nuevamente de acomodador y, tal como hizo en enero con Neptuno, nos señalará la posición de Urano, colocándose a solo 0,4º (un poco debajo y a la derecha) del lejano gigante gaseoso. El momento de la observación será entre una y dos horas después de la puesta de sol, con la pareja dde planetas a unos 20º del horizonte sud-sudoeste. ¡Cámaras preparadas!

El cometa Garrard
Aunque ya es visible desde principios de mes, su observación irá a mejor con el transcurso de febrero. Quedará en Hércules, cerca del cúmulo globular M92, con magnitud 7, de forma que se necesitan al menos unos buenos prismáticos para distinguirlo. Recomendación: inténtalo a finales de mes, que ya será visible durante toda la noche.

Xavier

diumenge, 8 de gener de 2012

EL CEL DEL MES - GENER

Generalidades
El mes se ha iniciado de forma prometedora: a las tres de la madrugada del mismo día 1, los barceloneses nos vimos favorecidos con una noche increíblemente transparente, que nos permitió hasta una observación bien contrastada de la nebulosa de Orión con unos pequeños prismáticos de bolsillo (hay que ir siempre preparado para estas circunstancias).
Si tenéis suficiente paciencia observadora, enero nos permitirá visitar hasta cuatro planetas brillantes (Júpiter, Saturno, Venus y Marte; Neptuno es otro cantar) de una sola tacada: ¡el mes de los cuatro planetas! (y de las 5 fases lunares, en lugar de las 4 habituales).

Las fases lunares
Cuarto Creciente: día 1, a las 6:15 UT
Luna Llena: día 9, a las 7:31 UT
Cuarto Menguante: día 16, a las 9:09 UT
Luna Nueva: día 23, a las 7:40 UT
Cuarto Creciente: día 31, a las 4:10 UT

Convierte la hora UT (GMT) a tu hora local en: http://www.greenwichmeantime.com/

Los planetas
Mercurio puede cazarse, con un poco de práctica, al amanecer, a poca altura en el horizonte sudeste durante la primera semana del mes.
Venus nos visita al anochecer, con su potente fulgor habitual (-4,0), sobre el horizonte oeste-sudoeste. Formará una vistosa postal con el creciente lunar durante las noches del 25 y 26.
Marte es visible durante la mayor parte de la noche en Virgo, y a mediados de mes ya tiene un brillo respetable, alcanzando la magnitud –0,1. Recordad que los fotones marcianos que impactarán en vuestra retina le confieren un inconfundible tono anaranjado. El día 24 inicia su conocido movimiento retrógrado aparente.
Júpiter sigue fácilmente visible con magnitud -2,5 durante la primera mitad de la noche, entre Piscis y Aries. Recordad que un filtro azul mejorará el contraste de sus bandas oscuras.
Saturno es visible durante la segunda mitad de la noche en Virgo, aunque su brillo es discreto (magnitud 0,6). Se ve bien al final de la noche, aprovechando la generosa inclinación de sus anillos (15 grados respecto a la horizontal).

Otras cosas para ver
Este enero es una buena oportunidad para intentar identificar al lejano planeta Neptuno (todo un reto para observadores noveles). Durante la segunda semana del mes, Venus nos servirá de lazarillo para descubrir al lejano gigante azulado.
La primera buena oportunidad para la caza será el día 11 al anochecer, cuando Neptuno esté 2,5º directamente por encima de la vertical de Venus. Pero la máxima “facilidad” la tendremos al final del anochecer del día 13: apuntamos a Venus y desplazamos el telescopio un grado a la derecha (si no vemos el puntito azul-plateado, probaremos a sacar al brillante Venus del campo visual y distinguir así la luz neptuniana de magnitud 8)

Buena suerte y cielos despejados

Xavier