BENVINGUTS!

En aquesta nova iniciativa de Còsmik, mantindrem un fil de comunicació continuada amb els nostres clients.

El blog s'actualitzarà com a mínim d'un cop per setmana, i si hi ha alguna efemèride important, amb més freqüència.
Usarem tant el català com el castellà en les nostres entrades.

Suggeriments, comentaris, dubtes a: lastronomadeguardia@gmail.com

dimarts, 5 d’abril del 2016



Presunto implicado

Aún no se le ha identificado y ya le quieren convertir en el malo de la película. El repentinamente imprescindible Planeta 9 (o Planeta X para los nostálgicos) empieza a sufrir los avatares de la popularidad: hazte famoso entre los humanos y te empezarán a llover palos por doquier.

Visión artística del Planeta 9 como un gigante helado eclipsando la zona central de la Vía Láctea, con un diminuto Sol en la distancia. Como referencia, la órbita de Neptuno se ha dibujado como una pequeña elipse alrededor del Sol. Imagen de Tom Ruen con una imagen de fondo de la Vía Láctea de la ESO.
Aún sin dejar de ser una mera conjetura, al pobre 9 le quieren colgar el sanbenito de serial killer. Y ya puestos a vilipendiar, no nos quedemos en poco: ¿por qué no una extinción en masa? La de los dinosaurios ya tiene autor, pero ¿quién guió su mano?... ¡pongámosle una X! (ahí, lectores, pillando el doble sentido)

Efectivamente, al mundo gigante propuesto para explicar el movimiento agrupado de un puñado de lejanos objetos del Cinturón de Kuiper se le pretende adjudicar una personalidad agresiva: las periódicas extinciones masivas que se registran en los anales fósiles terrestres podrían estar vinculadas con las visitas de este presunto primo lejano.

Al menos es lo que conjetura el profesor emérito de astrofísica de la universidad de Arkansas Daniel Whitmire. Ya en 1985, el profesor Whitmire publicó un artículo en Nature con su colega John Matese en el que especulaban con la relación entre el 10º planeta (por aquel entonces a Plutón se le consideraba el noveno planeta del Sistema Solar, de ahí la X de “décimo planeta” y el anterior juego de palabras) y las extinciones masivas en la Tierra. Proponían que las perturbaciones gravitacionales ocasionadas por el paso del ignoto gigante provocarían una ducha de cometas procedentes del Cinturón de Kuiper hacia la órbita terrestre, con aciagas consecuencias para los confiados habitantes de nuestro pequeño mundo. Ello ocurriría cada 28 millones de años, provocando periódicamente las catastróficas extinciones identificadas en los estratos terrestres desde hace 500 millones de años.

La actual atención procurada al presunto nuevo inquilino del Sistema Solar ha servido para recuperar la vieja teoría. En ella proponían que X (o 9 como le llamamos ahora) tendría una lejana órbita inclinada y en lenta rotación, lo que provocaría cambios en su perihelio (punto más cercano al Sol).  No es nada extraño: es un fenómeno que llamamos precesión y parece que es inherente a los planetas, en un grado más o menos acentuado. Sin embargo, si la órbita del planeta afectase al Cinturón de Kuiper, cada paso del gigante afectaría gravemente a puntos diferentes del Cinturón, desplazando cuerpos helados del mismo y haciéndolos caer hacia el interior del Sistema Solar. Los cometas errantes no solo caerían sobre los desafortunados planetas rocosos, sino que los que resultasen vaporizados por el Sol en gran cantidad reducirían el aporte de energía a la Tierra: la receta perfecta para un cíclico asesinato masivo.

Aunque el artículo de 1985 calculaba un Planeta X de talla 5 veces la terrestre orbitando 100 veces más lejos del Sol y los actuales estudios de Batygin y Brown de Caltech abogan por un Planeta 9 de 10 tallas terrestres situado a 1000 veces nuestra órbita, hasta que no le identifiquemos no tendremos pruebas de quién tiene razón.

Las lluvias de cometas y asteroides suelen reclamar el rol de villano en nuestros episodios de extinciones, y como mínimo tenemos bastantes evidencias de que un impacto de asteroide selló el destino de los dinosaurios hace 65 millones de años. Es una teoría plausible.

O sea, puede que estemos participando en una partida de billar cósmico. Y adivinad cual es nuestro papel en ella (una pista: ¡no somos el tipo que usa el taco!)

Salu2!

Xavier

dimarts, 2 de febrer del 2016



New planet on the “Blog”

Varios clientes nos han comentado, emocionados, el descubrimiento de un nuevo planeta en el Sistema Solar. Como suele ocurrir, la fuente de tan tergiversada información han sido los medios de comunicación generalistas que, sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, suelen encargar estas informaciones de agencia a los becarios de turno. Y una noticia interesante se convierte en una verdad a medias.

 

Hace muchos años que, periódicamente, se habla del noveno planeta (el décimo, o Planeta X, antes de la degradación de Plutón) como descubrimiento inminente. Y siempre se ha descartado al poco. La novedad de este año es que la información procede de uno de los más reputados especialistas del Sistema Solar (y afamado cazador de planetoides), Mike Brown de Caltech. Mike siempre ha sido partidario de no dar crédito a los estudios sobre un planeta extra en nuestro vecindario, pero esta vez la sorpresa ha sido que él mismo, junto a su colega Konstantin Batygin, es quien ha levantado la liebre. En las conclusiones del estudio que han llevado a cabo, se deduce que debería existir un gran planeta “extra” en el Sistema Solar, cuya presencia explicaría las alteraciones gravitacionales que se observan en las órbitas del puñado de cuerpos menores que orbitan al Sol más allá del recorrido de Neptuno.

Efectivamente, el movimiento de estos cuerpos ha resultado un rompecabezas para todos sus estudiosos, pues tienden a amontonarse en su plano orbital, que encima es distinto al de los planetas interiores. La probabilidad de que la casualidad sea la responsable de este comportamiento es apenas de 1 entre 14.000 de manera que, parafraseando al gran Sherlock Holmes, la respuesta ha de ser la que no es imposible, por improbable que parezca.

El equipo de Brown y Batygin ha creado un modelo por ordenador con todos estos pequeños cuerpos helados implicados, e introduciendo la presencia de un gran planeta exterior consiguieron simular las aberraciones orbitales sin problemas. Este ensayo es la primera prueba real de la posibilidad de encontrar un nuevo planeta ahí fuera.

¿Y por qué no se le ha visto nunca? Pues porque estaría lejos, MUY lejos. Se piensa que recorrería una órbita muy elíptica que le llevaría a distancias desde el Sol de entre 30.000 hasta 160.000 millones de kilómetros (entre 215 y 1075 UAs). Comparemos con las “modestas” 30 UAs o las 40 UAs que separan al Sol de Neptuno y de Plutón, respectivamente. Para explicar el agrupamiento de los cuerpos menores en el Sistema Solar exterior, el nuevo planeta debería ser un gigante helado, de la talla de un Neptuno pequeño (con la masa de unas 10 Tierras), con un periodo orbital de 10.000 a 20.000 años.

¿Y por qué tan lejano? La hipótesis de trabajo es que “el noveno” se habría formado con sus colegas del Sistema Solar, pero que una desafortunada aproximación orbital hacia alguno de los gigantes gaseosos (particularmente al hiperdesarrollado Júpiter) lo habría expulsado hacia el Sistema Solar exterior.

Ahora queda la parte más ardua de la tarea: cazar huidizo gigante. Dada la distancia, la imagen del noveno planeta (conocido provisionalmente como Planeta 9, aunque a mi me gusta Nono, que es más cool y no deja de ser un sinónimo) resultaría demasiado difuminada para cualquier telescopio, con la excepción de los más gigantescos, como el Subaru o los Keck de Mauna Kea. El punto de partida para su identificación es el lado opuesto del Sistema Solar al que reúne la agrupación de cuerpos externos menores, pero su situación concreta es, obviamente, desconocida. 

De manera que, la noticia en sí (el descubrimiento de un planeta nuevo en el Sistema Solar) se espera que llegue en un plazo de 5 a 7 años vista.

¡Paciencia becarios!


Xavier Górriz
Còsmik


diumenge, 8 de novembre del 2015

Foto-Conspiración



Los amigos de las conspiraciones (una especie ciertamente abundante en la intrincada maraña de la Red) están intentando cobrar una nueva pieza. Si bien la moda de dudar de la presencia humana en la Luna parece que empieza a decaer (la ignorancia es muy atrevida), los “cazadores” de conspiraciones no cejan fácilmente en su empeño, y su nuevo objetivo es una de las más exitosas misiones espaciales: los “rovers” marcianos.

Seguro que todos habréis visto alguna que otra de las selfies que se hacen a sí mismos los vehículos robotizados que la NASA tiene circulando pro las polvorientas llanuras marcianas. Estos “souvenirs” del Planeta Rojo no se hacen por egolatría espacial (aunque un punto de ello puede haber), sino que permiten a los técnicos de la misión revisar visualmente el estado de los dispositivos a bordo de los cochecitos marcianos.

Y estas fotos son el origen de la polémica (polémica de salón, pero polémica al fin y al cabo): en ninguna de ellas aparece el brazo del robot. Entonces, ¿quién hace la foto?

Descartando que el vehículo haya recabado la colaboración de algún lugareño, los desconfiados apuntan su dedo acusador hacia la NASA, y hablan de fotos de estudio, de falsas misiones, etc, etc.

Como suele suceder, la explicación es más sencilla que los rocambolescos argumentos conspirativos. Los buenos fotógrafos saben que podemos hacernos selfies sin que aparezca el brazo del protagonista (por no hablar de cuando se usa un palo de selfies), y los técnicos de la NASA no son unos novatos.

Sin embargo, si observáis la última auto-imagen del Curiosity, efectivamente aparece “aislado”, sin espacio para que un brazo salga del fotograma para sostener la cámara. Para los más avispados (que habrán buscado información sobre el brazo robotizado que se usa para mover la cámara Mars Hand Lens Imager (MAHLI)) la respuesta es fácil: el propio brazo no aparece en el robot => la imagen está editada.

Claro, en Marte las cosas no funcionan como en un fin de semana turístico en la Tierra, y lograr que el Curiosity se haga una selfie no es tarea baladí. La imagen no es única, sino que se ha compuesto a partir de un mosaico de fotografías que se han superpuesto cuidadosamente hasta construir la imagen completa del rover, eliminándose digitalmente las porciones del brazo sustentador de la cámara. ¡No solo las estrellas de Hollywood usan photoshop!

En esta segunda imagen puede verse un tubo blanco que no está en la foto general: es la base del brazo robotizado que aguanta la cámara.

Otra vez, la explicación más sencilla es que estamos en el espacio. Y si no nos crée… ¡encienda su GPS!

Còsmik -news

divendres, 2 d’octubre del 2015

¡Agua a la vistaaaaaa!

Es curioso cómo han cambiado las cosas en el campo de la exploración geográfica. En la época de las bamboleantes carabelas, el grito que se esperaba oír con ansiedad era "¡Tierra!", pero en la era de las naves espaciales robotizadas, lo que todos esperamos escuchar es "¡Agua!"

Y eso es lo que nos gritó la NASA el pasado lunes. Tras un exhaustivo análisis, las presunciones más optimistas se han visto confirmadas: hay agua fluyendo por la superficie marciana (bueno fluyendo: a ratos y en trayectos más breves que los vuelos del aeropuerto de Castelló).

El convencimiento ha llegado a través del larguísimo estudio de las RSL (Recurring Slope Linea, o Líneas Recurrentes en Pendientes) unas cambiantes marcas rayadas que se inician en las pendientes de algunas colinas y cráteres marcianos, pero no suelen extenderse hasta la base de los mismos. Lo que resulta aún más inusual es que estos trazados parecen cambiar con las estaciones, apareciendo y creciendo durante el periodo cálido y desapareciendo con el invierno.

Los estudios realizados, incluyendo unos recientes análisis químicos, permiten afirmar, con casi total seguridad, que estas líneas están causadas por el fluir de emanaciones de agua salada líquida, que se evapora durante su excursión por la hostil superficie de Marte. El origen de este agua salobre sigue sin aclararse completamente, pero solo parecen haber dos posibilidades reales: condensación a partir de la tenue atmósfera marciana o bien reservas subterráneas.

Y, naturalmente, la deducción lógica (emocionante e inquietante): si estos caudales salados no son excesivamente salados (valga la incongruencia), podrían sostener vida microbiana en Marte... ¡incluso en la actualidad!

La imagen que aportamos es un detalle de la del APOD del miércoles, de una colina en el interior del cráter Horowitz. Fue investigada con instrumentos a bordo de la nave robotizada Mars Reconnaissance Orbiter, que nos está enviando datos de primera calidad desde 2006. En ella se aprecian fácilmente las múltiples huellas oscuras grabadas por los efluvios acuáticos en la árida superficie marciana. Tenéis un enlace a la página clicando sobre la foto; allí encontraréis también unos cuantos links con mayor y más detallada información acuática.

http://apod.nasa.gov/apod/ap150930.html

En fin, que sin ánimo de hacer propaganda, podríamos aprovechar que el sosias griego de Marte es Ares y emular el clásico eslogan de una conocida agua mineral de nuestra infancia: “Sol-Ares, solo sabe a agua (salada)

Salu2!
Xavier



dimecres, 30 de setembre del 2015

Bona tarda / Buenas tardes

¿Creíais que nos habíamos esfumado? ¡Noorr!

Más bien al contrario: afortunadamente cada vez más gente conoce a Còsmik y el incremento de actividad de nuestras tiendas de telescopios y microscopios nos ha impedido poder realizar las aportaciones periódicas que querríamos haber subido a este blog.

Telescopios:
www.telescopiosbarcelona.com

Microscopios:
www.microscopiosbarcelona.com 

Activitats públiques:
www.cosmik.cat    

Portal web general:
www.cosmik.es

Afortunadamente, un reparto optimizado del tiempo disponible nos permitirá, a partir de hoy, comentar con vosotros las noticias astronómicas generadas en el mundo y las novedades comerciales en nuestras tiendas.

Así que, bienvenidas a las nuevas personas que nos lean y bienhalladas a las que nos reencuentren.

A partir de mañana, 1 de octubre de 2015, las entradas ya serán cósmicas (y Còsmikas)

Salu2!

Xavier i Àngels

divendres, 18 d’abril del 2014

¿Las próximas vacaciones? En Kepler-186f

¿Cansado de destinos vacacionales aburridos?

¿Te engancha el turismo de aventura?

Pues prepárate, porque la NASA ha descubierto un nuevo sitio donde (quizá) puedas ir: un exoplaneta de talla terrestre ¡y situado en la zona habitable de su estrella!

Efectivamente, ayer día 17 la NASA anunció que, usando el telescopio espacial Kepler, los astrónomos del proyecto han descubierto, por primera vez, un planeta de tamaño terrestre orbitando a su estrella dentro de la zona habitable de la misma. De momento, al "recién nacido" le han puesto el nada poético nombre de Kepler-186f, y gira alrededor de una estrella enana roja de tipo M (como 7 de cada 10 estrellas que forman la Vía Láctea, aunque la mayor parte no son visibles a simpe vista) junto con, al menos, cuatro exoplanetas más, ya conocidos, pero que quedan fuera de al zona habitable de la estrella. El descubrimiento confirma por vez primera que existen planetas de talla terrestre orbitando otras estrellas, pues hasta ahora solo se habían detectado gigantes gaseosos y super-tierras.

La zona habitable es la franja de distancias desde una estrella dentro de la cual puede existir agua líquida en la superficie de un planeta. Aunque ya se conocen exoplanetas situados dentro de su zona habitable, el más pequeño era un 40% mayor que la Tierra, lo cual complica discernir su composición y comportamiento. En cambio, Kepler-186f recuerda mucho a nuestro punto azul, completa una órbita cada 130 días y queda justo dentro del extremo exterior de su zona habitable. Esto hace que reciba solo un tercio de la energía que nos proporciona el Sol: en la superficie de Kepler-186f, a mediodía su sol brilla de forma parecida a como lo hace el nuestro poco antes del ocaso.

Así que no echemos aún las campanas al vuelo ni empecemos a reservar billetes hacia allí: aunque un planeta se mueva dentro de la zona habitable, no significa que él mismo lo sea. Por ejemplo, las condiciones de temperatura en un planeta dependen mucho de la composición y densidad de su atmósfera. Tampoco sabemos, aún, su masa y composición. La consecuencia es que Kepler-186f debe verse, de momento, más como un primo de la Tierra que como un gemelo.

En cuanto a su estrella, el sistema Kepler-186 está a 490 años-luz de nosotros, en la constelación del Cisne. Comparándolas con el Sol (que es una enana amarilla de tipo G), las enanas M son mucho más pequeñas y oscuras. Como resultado de ello, sus zonas habitables son más reducidas y cercanas a la estrella. Pero por contra, al tratarse de estrellas frías, su vida se prolonga mucho más, ofreciendo a los planetas que se encuentren en sus zonas habitables (como le pasa a Kepler-186f) un montón de tiempo para llegar a desarrollar condiciones favorables para la vida, tal como la conocemos aquí.

La noticia de este hallazgo confirma que estamos en condiciones de encontrar en otras estrellas planetas similares al nuestro. El próximo paso será buscar verdaderos gemelos de la Tierra orbitando en la zona habitable de estrellas similares al Sol, y discernir su composición química. En este sentido está trabajando el telescopio Kepler, que controla continua y simultáneamente el brillo de más de 150.000 estrellas.

El recién llegado Kepler-186f se une a la lista de otros 20 exomundos que orbitan en la zona habitable de su estrella y que recopila el Planetary Habitability Laboratory en la Universidad de Puerto Rico en Arecibo. Hasta la fecha, Kepler ha confirmado la detección de 961 exoplanetas, para un total de 1696 mundos extraterrestres descubiertos.

¿Aún no sabes dónde ir de vacaciones? ¡Cómprate un telescopio!
 Xavier

Más info en :
http://science.nasa.gov/science-news/science-at-nasa/2014/17apr_firstearth/
http://www.nasa.gov/mission_pages/kepler/main/index.html#.U1FYEqI07XQ
http://www.keckobservatory.org/recent/entry/first_potentially_habitable_earth_sized_planet_confirmed_by_keck_and_gemini

dissabte, 2 de novembre del 2013

¡Vaya Planckcha!

Si esperas nuevas imágenes del Fondo Cósmico de Microondas obtenidas con el satélite Planck, puedes esperar sentado/a.
Planck y su Cosmic Microwave Background

Porque esta exitosa misión espacial europea ha llegado a su fin. Jan Tauber, científico del proyecto, fue el encargado de enviar el último comando al satélite, a las 12:10:27 UT del 23 de octubre, marcando oficialmente el fin de las operaciones del telescopio espacial que ha pasado casi cuatro años y medio estudiando los restos de la radiación del Big Bang y la evolución de las estrellas y de las galaxias a lo largo de la historia del Universo.

Puesto en órbita en 2009, el satélite estaba diseñado para analizar los débiles restos de la radiación demitida durante el Big Bang: la radiación Cósmica de Microondas de Fondo (CMB en inglés). La imagen del CMB nos muestra el Universo tal y como era unos 380.000 años después del Big Bang, informándonos de las condiciones iniciales a partir de las cuales se formó el Universo que conocemos actualmente.

“El mapa de la señal CMB obtenido por Planck es el retrato más preciso de la infancia del Universo, pero nuestros cosmólogos continúan analizando la gran cantidad de datos recogidos por esta misión, con los que pronto se alcanzará un nivel de detalle incluso mayor”, explica Álvaro Giménez, Director de Ciencia y Exploración Robótica de la ESA.

Los Estados miembros de la ESA aportaron tecnologías clave para la misión, siendo la más espectacular el innovador sistema de refrigeración que permitía mantener los instrumentos de Planck a tan sólo una décima de grado por encima de la temperatura más baja que se puede alcanzar: -273,15°C. De este modo se evitaba que el calor emitido por el propio satélite enmascarase la señal obtenida desde el espacio. Gracias a esta nevera extrema, la misión pudo detectar fluctuaciones de temperatura en la señal CMB de tan sólo unas pocas millonésimas de grado, acabando con la idea de la homogeneidad térmica del Universo, uno de los problemas que se planteaba a la súbita inflación que se presume tras el Big Bang.

Pero estas temperaturas tan extremas no pueden mantenerse indefinidamente, y el Instrumento de Alta Frecuencia (HFI) agotó sus reservas de helio líquido en enero de 2012, tal como estaba previsto.

Sin embargo, su compinche el LFI (Instrumento de Baja Frecuencia) pudo seguir trabajando a una temperatura ligeramente superior, que se obtenía con los dos sistemas de refrigeración que seguían operativos, por lo que se siguieron realizando observaciones científicas hasta el pasado 3 de octubre. Una vez completadas sus últimas actividades, el equipo se apagó de forma manual el día 19 de este mismo mes.
 

“Planck continuó utilizando el LFI hasta la semana pasada, superando todas nuestras expectativas y proporcionándonos una gran cantidad de datos con los que seguiremos trabajando en el futuro”, dijo Tauber.


El primer mapa del sutil CMB obtenido por la Planck se presentó a principios de este año, una vez eliminadas las interferencias provocadas por nuestra propia galaxia y por otros objetos de primer plano. Este proceso de filtrado dio como resultado un nuevo catálogo de objetos en el que destacan múltiples cúmulos de galaxias desconocidos hasta la fecha.

Esta publicación también refinó los datos sobre las proporciones relativas de los distintos ingredientes que conforman el Universo, es decir, de la materia bariónica normal (la que constituye galaxias, estrellas, planetas, personas y políticos), de la materia oscura (que hasta ahora sólo se ha podido detectar de forma indirecta a través de sus efectos gravitatorios) y de la energía oscura (una fuerza misteriosa repulsiva que podría ser la responsable de acelerar la expansión del Universo).

Planck nos presenta una nueva forma de ver la materia que compone el Universo y su proceso evolutivo, pero todavía seguimos trabajando para comprender mejor cómo se expandió el Universo desde algo infinitesimalmente pequeño a las extraordinarias proporciones que presenta en la actualidad, una cuestión sobre la que esperamos publicar más detalles el año que viene”, concluye Tauber. 

Esperamos que nuevas misiones, como la prometedora GAIA (de la que informamos en nuestra revista del mes de noviembre), nos sigan proporcionando nueva información sobre nuestro Universo. O sea, sobre nosotros.


Xavier

Más info en la web de la ESA:


 

 

dilluns, 28 d’octubre del 2013

La galaxia del más allá

O que está más allá, vamos...


z8_GND_529 según la registró el telescopio espacial Hubble

Esta semana pasada ha aparecido la noticia del descubrimiento de la galaxia más lejana conocida; una galaxia que emitió la luz que ahora nos llega cuando el Universo apenas tenía 700 millones de años (ahora tiene unos 13.800 millones de años).

La observación se ha realizado con el espejo de 10 metros, segmentado en 36 piezas controladas individualmente, del telescopio Keck-1, del complejo astronómico situado en el volcán Mauna Kea de Hawai. La luz detectada presenta un desplazamiento al rojo (recordad: el efecto Doppler) de 7,51, lo que la convierte en la galaxia más lejana conocida. Hablamos propiamente de galaxia porque en la luz de z8_GND_529 (que nombre tan prosaico) se ha identificado la “huella dactilar” de las galaxias, la línea espectral de 21 cm del hidrógeno neutro, cosa que no ha ocurrido con otros candidatos a galaxia muy lejanos ya detectados gracias al telescopio espacial Hubble. Así, tenemos un candidato con nada menos que z=12 (desplazamiento al rojo de 12), que emitió su luz cuando el Universo contaba únicamente 400 millones de años desde el Big Bang.

De hecho, una de las misiones que se espera con más interés del recambio del Hubble, el telescopio espacial James Webb, es la de obervar cientos de galaxias que empezaron a emitir luz en plena Edad Oscura, una enigmática Era en la que se presume un Universo dominado por galaxias activas (en las que una fracción significativa de la radiación electromagnética emitida no se debe a los componentes normales de una galaxia, como estrellas, polvo y gas interestelar, sino a la caida desenfrenada de materia hacia un agujero negro supermasivo central) y estrellas de Población III (la aún hipotética primera generación de estrellas tras el Big Bang, formadas únicamente por hidrógeno y helio).

Seguiremos observando.

Xavier

dissabte, 26 d’octubre del 2013

Micromecenazgo para cazar asteroides peligrosos

Imagen de nuestro collar en la web de micromecenazgo
Los seguidores de este blog, y especialmente los lectores de nuestra revista L'Astrònoma de Guàrdia, saben de nuestro interés por las iniciativas sobre control y desvío de objetos potencialmente peligrosos. Pues bien, hace unos días hemos tenido la oportunidad de colaborar, ni que sea indirectamente, con una iniciativa privada que persigue la instalación de una pequeña pero efectiva red internacional de telescopios automatizados que controlen la presencia de estos objetos potencialmente peligrosos para la Tierra.

El geólogo canadiense Mike Mazur, que ha visitado Lleida con el fin de sondear la instalación de uno de sus telescopios en Àger (cerca del Centre d'Observació de l'Univers y otras instalaciones astronómicas), nos ha conocido a través de nuestras "joyas còsmikas" que venden en la tienda del COU. Ha sido tan amable de solicitar nuestra colaboración en el proyecto de micromecenazgo con que intenta dar un empujón a su iniciativa, que cuenta con la participación de otros especialistas internacionales (el astrónomo catalán Octavi Fors, el doctor Raúl Yanyachi de la Universidad Nacional de San Agustín del Perú, el experto canadiense en investigación astronómica James Van Leeuwen y el astrónomo Pere Gil del Observatori Astronòmic del Montsec).

De modo que, si queréis tener la satisfacción de invertir en ciencia (a partir de 1 euro), os dejamos varios enlaces donde podéis informaros. Si aportáis 40 euros, antes de Navidad recibiréis un collar astronómico fabricado por Còsmik, representando el Sistema Solar. ¡Ahí es ná!

Ahí van los links:
http://phastt.net/

http://www.indiegogo.com/projects/phastt-1

Xavier


Còsmik en la World Space Week 2013

Aquí aparezco con una
jóven admiradora (del Sol)
La Semana Mundial del Espacio es una celebración internacional de la contribución de la ciencia y la tecnología a la mejora de la condición humana. Las Naciones Unidas la declaran anualmente del 4 al 10 de Octubre. Durante la Semana Mundial del Espacio tienen lugar eventos y programas educativos relacionados con el espacio. Existen eventos sincronizados que atraen la cobertura mediática, lo que ayuda a educar al público sobre el espacio. Las fechas de la Semana Mundial del Espacio conmemoran hitos clave del espacio: el 4 de octubre de 1957 se lanzó el Sputnik I, el primer satélite terrestre hecho por el hombre. El Tratado del Espacio Exterior tuvo efecto el 10 de Octubre de 1967.

Còsmik se unió a este evento por primera vez, invitando a los asistentes a los actos celebrados en el Museu Maritim de Barcelona a observar el Sol con un telescopio especial H-alfa, con buena aceptación, especialmente de los observadores más jóvenes, que se sorprendieron al aprender que el Sol también tiene "pecas" (pudimos observar unas evidentes manchas solares cerca del limbo oriental de nuestra estrella)
La observación se llevó a cabo el sábado 5 de octubre 2013 a las 16:30h.

La idea de la organización es mantener el compromiso con el evento y, el próximo año, hacer una publicidad más intensiva de los actos celebrados. Còsmik se adhiere a este compromiso, de manera que, desde esta y otras plataformas informativas de la empresa, ofreceremos una información detallada de los actos que se celebren en octubre de 2014 en nuestro país.

Xavier

dimecres, 18 de setembre del 2013

EVOCATI EN EL ESPACIO



Que te llegue la edad de jubilación no siempre asegura una tranquila vida de asueto. Tal como sucedía con los viejos legionarios de la antigua Roma, que eran llamados de nuevo a filas en caso de necesidad y encuadrados en las unidades de evocati, la NASA tampoco deja en paz a sus “jubiletas”.

WISE mirando poéticamente  un cometa
Y para muestra, un botón (o una sonda): la nave espacial WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer), que se mantuvo hibernada durante dos años en una órbita polar, ha sido llamada de nuevo al servicio este septiembre, con la tarea de descubrir asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra.

En un nuevo ejemplo de austeridad en la agencia espacial norteamericana, se procederá a aprovechar una misión exitosa, ya finalizada, para emprender otra tarea, con el consiguiente ahorro para el contribuyente (estadounidense). En esta nueva misión, la nave cazará asteroides presuntamente peligrosos y podría dar cobertura informativa a las posibles misiones de captura o desvío de asteroides que la NASA tiene proyectado emprender en un plazo de tiempo más o menos breve.

La WISE fue enviada al espacio en diciembre de 2009, y llevó a cabo su misión (cartografiar la totalidad del cielo en luz infrarroja, resultando 2,7 millones de imágenes capturadas) con un éxito indudable. Sin embargo, en octubre de 2010 la nave agotó el refrigerante que mantenía la temperatura de trabajo de sus instrumentos, de los cuales solo permanecieron funcionales los que permitían la observación de asteroides. Esto llevó a la NASA a prolongar la misión otros cuatro meses (bautizándola NEOWISE) con el objetivo de identificar aún más asteroides y cometas, hasta completar un escaneo del Cinturón de asteroides.

NEOWISE observó durante 2010 unos 158.000 cuerpos rocosos de los 600.000 conocidos. Los descubrimientos incluyeron 21 cometas, más de 34.000 asteroides en el Cinturón de Asteroides (entre Marte y Júpiter) y 135 NEOs (near Earth object). Esta colección de datos se ha convertido en una verdadera mina de oro para los encargados de fijar y evaluar a población de NEOs.

Dado el interés que estos datos han despertado en los expertos, y teniendo en cuenta el interés que la NASA tiene ahora en la captura o desvío de objetos potencialmente peligrosos (el bólido de Rusia de principios de año ha sacudido muchas conciencias), WISE ha sido llamada nuevamente a filas para un servicio de tres años, en los cuales se usará su telescopio de 40 centímetros y las cámaras infrarrojas aún en funcionamiento para descubrir (se espera) unos 150 NEOs aún desconocidos y determinar la talla, el albedo y las propiedades térmicas de otros 2.000

Por lo que parece, la carrera para el establecimiento de un sistema de seguridad global anti-asteroides está a punto de iniciarse: que los malos de la peli no son los rusos... ¡son los NEOs!

 Xavier

Más info:

diumenge, 15 de setembre del 2013

NASA, tengo un Dejà vu!

Como el gato escaldado,que del agua fría huye, en esta ocasión nos tomaremos con más prudencia el enésimo anuncio de la NASA de que su sonda Voyager 1 ha abandonado el Sistema Solar (porque ya empieza a parecer broma que la agencia espacial nos anuncie el esperado evento y que poco después nos diga Diego donde dijo digo).
Representación de la entrada de la nave en el espacio entre estrellas

En esta ocasión, afirman que la, por otra parte, exitosa sonda, abandonó la heliosfera (la burbuja alrededor del Sol que limita la zona afectada por las partículas que forman el viento solar) el pasado agosto... ¡de 2012!, momento en que se pasó bruscamente de medir una densidad de plasma (el gas ionizado que domina el espacio interestelar) de solo 0,002 cm−3 en la parte más exterior de la heliosfera a unos intensos 0,08 cm−3 en el medio interestelar. Este cambio se considera la prueba definitiva de que la Voyager 1 ha abandonado (o que lo hizo en 2012) el Sistema Solar y se halla sumergida en el medio interestelar.

¿Será verdaderamente el último anuncio de salida de la venerable nave? Bueno, esta vez la espera de más de un año en publicar las conclusiones parece testimoniar que la NASA ha decidido mantenerse en un marco de prudencia y no de sensacionalismo.

Por si acaso, nosotros esperaremos a nuestra revista de octubre para publicar un amplio resumen de las notificaciones de la NASA y algún dato interesante de la carrera de las gemelas Voyager. Hasta entonces, ¡seguíd atentos al culebrón de la que algunos ya llaman Sonda de Schrödinger (porque parece estar a la vez dentro y fuera del Sistema Solar).

Xavier

Más info en:
http://science.nasa.gov/science-news/science-at-nasa/2013/12sep_voyager1/


dimecres, 11 de setembre del 2013

Eclipse en Marte



Realmente, el pequeño rover que tenemos desplazado a Marte hace honor a su nombre. El Curiosity movió el pasado agosto su cámara hacia los cielos rosados de Marte y captó, con absoluta nitidez, el paso de la luna marciana Fobos por delante del Sol.

Vaya, que tenemos la suerte de contemplar un eclipse extraterrestre. Dado que en Marte no se cumple la favorable coincidencia de tamaños aparentes entre el Sol y la Luna de que disfrutamos en la Tierra, allí los elcipses solares siempre son parciales, y el Planeta Rojo nunca sucumbe a las penumbras que constituyen el plato fuerte de los eclipses totales en la Tierra. Por contra, el reducido tamaño y la forma irregular de las lunas marcianas quedan perfectamente definidos cuando recortan su silueta contra el brillante disco solar.

Si eres una persona seducida por la belleza de este eclipse, y decides cumplir un viajecito a Marte para contemplarlo en directo, deberás estar muy atenta, porque el espectáculo es un poco más breve que en la Tierra: la secuecnia captada pro el Curiosity duró ¡6 segundos!

La brevedad del eclipse marciano se debe a la cercanía de Fobos respecto a la superficie de su planeta. El pequeño mundo irregular vuela a una media de apenas 6.000 kilómetros por encima del oxidado suelo marciano, por lo que es la luna más cercana a su planeta en todo el Sistema Solar. Eso hace que Fobos dé una vuelta completa a Marte en apenas 7,7 horas, lo cual significa que un observador que se pasase un día marciano completo (24,6 horas) mirando al cielo, vería salir y ponerse Fobos ¡tres veces! (si suponemos que no le afectase el brillo solar). ¡Qué luna tan plasta!


diumenge, 1 de setembre del 2013

Nanotecnología en el año 300 (dC, por supuesto)



Los veteranos del blog ya saben de mi debilidad por los romanos y su tecnología. Pero nuestra creencia en las bondades del arte que atesoraban los hijos de Rómulo nunca pensó, ni de lejos, en la nanotecnología.

Bueno, no es que supieran cómo funciona ni que montaran grandes laboratorios de investigación (suponemos), pero estudios actuales han desentrañado un misterio del British Museum que ha llevado a desenpolvar esta antigua técnica romana que enlaza con la tecnología punta actual (¡casi ná!).

Efectivamente, el secreto del color de un cáliz romano con 1.600 años de antigüedad, propiedad del British, parece residir en el aprovechamiento de una tecnología que ahora podría ayudar a diagnosticar enfermedades o identificar riesgos biológicos en controles de seguridad.

Este cáliz de vidrio, conocido como la Copa de Licurgo (Lycurgus Cup) porque presenta una escena en que aparece el rey Licurgo de Tracia, tiene un color verde jade cuando se ilumina desde delante, pero es de color rojo sangre cuando se ilumina por detrás; una propiedad que ha dejado perplejos a los científicos durante décadas, una vez que el museo adquirió la copa en los años 50. 

El misterio no se resolvió hasta 1990, cuando investigadores ingleses estudiaron al microscopio unos diminutos fragmentos y descubrieron que los artesanos romanos fueron pioneros en el uso de nanotecnologías: habían impregnado el vidrio con partículas de plata y de oro, molidas hasta obtener gránulos de apenas 50 nanómetros de diámetro, menos de una milésima del tamaño de un grano de sal de mesa. La exactitud en la mezcla de los metales preciosos sugiere que los romanos sabían lo que estaban haciendo: “una hazaña increible”, dice uno de los investigadores, el arqueólogo Ian Freestone del University College of London.

Esta nanotecnología arcaica funciona así: cuando son golpeados por la luz, los electrones pertenecientes a las partículas metálicas vibran de tal forma que se altera el color en función de la posición del observador. Gang Logan Liu, ingeniero de la University of Illinois en Urbana-Champaign, que hace tiempo se dedica al uso de nanotecnología en el diagnóstico de enfermedades, y sus colegas advirtieron que este efecto les ofrecía grandes posibilidades. “Los romanos sabían cómo obtener y usar nanopartículas en las bellas artes”, comenta Liu. “A ver si nosotros podemos obtener aplicaciones científicas a partir del mismo efecto”.

Liu sosopecha que, cuando los fluidos llenaban la copa, deberían cambiar de color cuando los electrones en vibración del vidrio interactúan (los actuales tests domésticos de embarazo explotan un fenómeno nanométrico para convertir en rosada una tira blanca).

Como los investigadores tienen vetado introducir líquidos en el interior del precioso recipiente,  en su lugar han grabado miles de millones de diminutos poros en una plancha de plástico del  tamaño de un sello, y han pulverizado en ellos nanopartículas de oro o de plata, creando una suerte de matriz con miles de millones de Copas de Licurgo ultraminiaturizadas. Cuando se introduce agua, aceite, soluciones azucaradas o salinas en estos pocillos, muestran una serie de colores fáciles de distinguir: por ejemplo, verde claro para el agua y rojo para el aceite. El prototipo ha resultado 100 veces más sensible a la alteración de niveles de sal en soluciones salinas que los actuales sensores comerciales que usan técnicas similares. El dispositivo podría tener aplicación en dispositivos portátiles para detectar patógenos en muestras de saliva o de orina, o para frustrar intentos terroristas de introducir líquidos peligrosos en aviones.

La Copa de Licurgo original del siglo IV, probablemente usada únicamente en ocasiones especiales, presenta al rey Licurgo atrapado por una maraña de vides, presumiblemente como castigo a sus malas acciones contra Dioniso, el dios griego del vino. Si se inventa una nueva generación de detectores a partir de esta antigua tecnología, será el turno de que sea Licurgo quien atrape a otros (sean personas o virus).

Xavier

Más info:

dissabte, 24 d’agost del 2013

NEPTUNO SE NOS OPONE



Hola, fanátic@s del cielo.

Si, como esperamos, sois acérrimos seguidores de nuestra revista, recordaréis que os anunciábamos la buena disposición planetaria con que nos obsequia el tramo final de agosto, con la favorable colocación del planeta más distante del Sistema Solar (¡perdónanos, Plutón!): Neptuno

En esta captura de Stellarium, vemos a Neptuno elevándose casi en perpendicular al sur. Sigma Aquarii es el puntito que está a la izquierda de Neptuno (captura realizada por el autor)

El lejano gigante azulado alcanzará la oposición (su máximo acercamiento anual a la Tierra) el 27 de agosto, a la 1:00 UT (sobre las 3 del reloj). Pero vaya, si consultas tu planisferio (recuerda que tenemos uno estupendo en nuestra tienda, con lista anual de situación de los planetas incluida) comprobarás que a partir de las 11 del reloj ya puedes intentar la caza, pues Acuario estará relativamente alejado del horizonte sur-sureste. A la 1:30 estará prácticamente en la perpendicular del sur.

Neptuno brillará discretamente a una magnitud de 7.8, suficiente para que pueda localizarse con prismáticos en un buen cielo oscuro. Pero ten en cuenta que, incluso con telescopios de gran talla, el elusivo planeta gaseoso aparece en forma de una diminuta bolita azulada: en oposición, Neptuno ocupa 2,3” de grado, talla que permitiría insertar 782 neptunitos en fila india para cubrir el diámetro aparente de la Luna llena.

Y su movimiento tampoco es vertiginoso. Solo en 2011 volvió a situarse en la posición que ocupaba cuando fue descubierto en 1846 por Johann Gottfried Galle gracias a los cálculos predictivos de Urbain LeVerrier a partir de las anomalías observadas en las órbitas de Urano, Júpiter y Saturno (todo un triunfo de la mecánica newtoniana). La posición calculada por LeVerrier distaba un grado de la observada por Galle desde el observatorio de Berlín. Ello nos indica la dificultad de cazar al lejano globo azul. De hecho, se ha comprobado que Galileo ya había observado a Neptuno en 1612 y en 1613, pero no llegó a identificarlo como planeta.

Pero este mes contamos con un aliado que nos ayudará a localizar nuestro objetivo. Se trata de la estrella de magnitud 4,8 Sigma Aquarii. Neptuno estará a unos 1,5 grados al oeste de esta relativamente brillante estrella doble. Así que, el 27 (o un par de días antes o después), sal a observar hacia medianoche y busca Acuario en el sur-sureste. Localiza Sigma de Acuario y, a su izquierda verás un punto azul. Si nos envías una foto para nuestra revista, ¡te dedicamos la portada!

¿Te gustan los retos? Neptuno tiene una luna grande... ¿lo pillas? Bueno, pues si tienes un telescopio de al menos 8 pulgadas y un cielo en buenas condiciones, intenta cazar a Tritón, que brilla (si se puede decir así) a magnitud 13,4 (unas 100 veces menos que Neptuno). Quizá no sea tan difícil: piensa que Tritón fue descubierta apenas 17 días después de su planeta... aunque William Lassell empleó un telescopio de 24 pulgadas (¡!).

De sus otras 13 lunas conocidas, no vale la pena decir nada si no es que dispones de tiempo en el telescopio Hubble.

Ánimo y entrenemos con Neptuno... ¡que el mes próximo vendrá Urano!

Seguiremos informando


Xavier




dilluns, 19 d’agost del 2013

TENIM UNA NOVA NOVA



Aunque el juego de palabras resulta perfecto en catalán, el título de la entrada también tiene su gracia en castellano (Tenemos una nova nueva).

Pero bueno, la cosa es que si tienes unos prismáticos decentes, un buen cielo oscuro, una noche despejada y ganas de pasear por el cielo estrellado, desde el 14 de agosto tienes un objeto nuevo que visitar (cosa no muy habitual): UNA NOVA. Fue descubierta por el astrónomo aficionado Koichi Itagaki en las inmediaciones de la constelación del Delfín, por lo que se la ha bautizado como Nova Delphini 2013.

Valorada con un brillo de magnitud 6 en las primeras horas de su aparición, actualmente ya refulge con una apreciable magnitud 4 – 4,5, lo que la hace asequible incluso con prismáticos. Para verla, acude a la constelación de Sagitta, la Flecha, que apunta hacia la localización de la recién llegada, no lejos de la brillante Altair, del Triángulo de Verano: ver gráfico.
 
En este punto, las cartas celestes marcan la existencia de una estrella ya conocida, pero de magnitud mucho menor (17), de manera que parece que el brillo de la estrella se haya multiplicado por 25.000 de forma repentina. ¿Y qué puede desencadenar un cataclismo estelar de tal magnitud? El espectro de Nova Delphini 2013 indica que se trata de una nova clásica, es decir, un sistema estelar binario interactivo, en el que una de las estrellas es una pequeña pero extremadamente densa enana blanca. Esta vampira cósmica capta hidrógeno de su compañera gigante, que cae sobre la superficie de la enana blanca, aglomerándose hasta que la presión y la temperatura crecen lo bastante como para desencadenar una reacción termonuclear de la intensidad de muchos miles de millones de bombas atómicas. El resultado es un repentino y espectacular incremento del brillo de la estrella y una proyección de restos en expansión, aunque ambas estrellas siguen existiendo. El fenómeno puede ser recurrente.
 
Modelo de una nova en formación. Una estrella enana blanca atrae materia procedente de su compañera gigante roja, formando un disco en rotación. El material cae hacia su superficie, incrmentando la presión y la temperatura hasta desencadenar al explosión. NASA/CXC/M. Weiss



Nadie está en condiciones de predecir la duración del evento, de forma que hay que apresurarse en cazar a la recién llegada, pues puede desvanecerse en cualquier momento.


¡Suerte!

Xavier