BENVINGUTS!

En aquesta nova iniciativa de Còsmik, mantindrem un fil de comunicació continuada amb els nostres clients.

El blog s'actualitzarà com a mínim d'un cop per setmana, i si hi ha alguna efemèride important, amb més freqüència.
Usarem tant el català com el castellà en les nostres entrades.

Suggeriments, comentaris, dubtes a: lastronomadeguardia@gmail.com

dissabte, 27 d’agost del 2011

Catástrofe sideral

Bueno, al menos lo es para los teóricos habitantes de mundos cercanos a lo que era la anónima estrella que acaba de convertirse en la supernova PTF 11kly. 
 
Según informan desde Berkeley, el explosivo acontecimiento fue descubierto hace pocos días con el telescopio Samuel Oschin de 1,2 metros situado en el observatorio Mount Palomar, y se ha localizado en la fotogénica Galaxia del Molinillo (M101 para los puristas).

M101 está apenas a 21 millones de años-luz de la Tierra, cosa que convierte a la nueva nova (valga la redundancia) en el acontecimiento de este tipo más cercano en décadas. Eso ha provocado que, en todo el mundo, gran cantidad de telescopios de todo tamaño se hayan orientado hacia esa zona del cielo. 
 
Según las primeras estimaciones, PTF 11kly es una supernova de Tipo Ia, de manera que debería evolucionar en las próximas semanas hasta alcanzar una magnitud de alrededor de 10, cosa que permitiría localizarla con telescopios relativamente modestos.

¡Ánimo, observadores!  Desde luego, no será una supernova como la que vio Kepler, pero algo es algo...

Xavier

dimecres, 24 d’agost del 2011

¡Más madera!

Seguro que días atrás oísteis hablar de la sonda DAWN, la nave espacial norteamericana que ha entrado en órbita alrededor del asteroide Vesta (fue noticia hasta en los periódicos). Hay, sin embargo, un aspecto técnico sobre el cual no se ha incidido demasiado: la propulsión de la nave.

Aunque ya se había usado antes, la DAWN es la misión más importante (y exitosa) en que se ha empleado un motor iónico. ¿A que suena a ciencia ficción?: “motor iónico” ¡qué cool!

Efectivamente, DAWN ha usado propulsión iónica para acercarse a Vesta una vez abandonado su cohete de despegue tipo Delta. Y volverá a usar este motor para, en su momento, abandonar el asteroide y propulsarse hacia su siguiente objetivo: Ceres. Los motores iónicos ofrecen un empuje mucho menor que los motores-cohete químicos, pero su gestión del combustible es extraordinariamente eficiente, cosa que les permite mantenerse en funcionamiento mucho más tiempo.

Esquemáticamente, un impulsor de iones emplea la energía, obtenida con grandes paneles solares, para ionizar el combustible (xenón), acelerándolo mediante un potente campo eléctrico establecido entre dos rejillas. Una vez obtenida la aceleración, se inyectan electrones en el chorro ionizado para mantener el plasma eléctricamente neutro. Toda esta parrafada queda perfectamente ilustrada con el gráfico que incluimos, gentileza de la NASA.

Si os ha picado el gusanillo del motor iónico, tened paciencia, que a mi me ha pasado lo mismo: en cuanto sepa más, os lo explico.

Xavier.

dimecres, 17 d’agost del 2011

Buscando una Perséida


El pasado fin de semana, millones de nativos de este planeta se arriesgaron a descoyuntarse el cuello mirando con fruición hacia arriba, con la esperanza de descubrir el ténue rastro luminoso que delata la inmersión de un resto del cometa Swift-Tuttle en la atmósfera terrestre. Sin embargo, unos pocos tuvieron que mirar… ¡hacia abajo!

Como, por ejemplo, el astronauta Ron Garan, que tomó esta impactante fotografía el 13 de agosto desde la Estación Espacial Internacional (ISS), a 380 km por encima de nuestras cabezas, en una posición indudablemente más cómoda que la que tuvimos que adoptar el común de mortales.

¿Vísteis alguna Perséida, a pesar de la agresiva luminosidad lunar? No desesperéis: el año próximo acudirán puntualmente, una vez más, a su cita veraniega.

Xavier

dissabte, 23 de juliol del 2011

¡Qué vasto es Vesta!

Perdonad, pero he sido incapaz de resistirme al juego de palabras. 

Y es que finalmente vamos a conseguir imágenes de primera mano del segundo mayor y más brillante de los asteroides del Cinturón de Idems: la nave robotizada Dawn se ha convertido en la primera nave espacial que se acerca a Vesta. Las imágenes muestran un mundo antiguo, de aspecto lunar, cubierto de cráteres y otros accidentes geográficos. Es m uy interesante estudiar Vesta, pues podría tratarse de un protoplaneta superviviente de los tiempos de formación del Sistema Solar. 

Tras un año estudiando Vesta, está previsto que la Dawn abandone su órbita y, en 2015, se aproxime al único objeto aún mayor del cinturón de asteroides: Ceres.

La imagen es un montaje tridimensional del asteroide. Para verlo en 3D necesitaréis las consabidas gafas de dos colores. En caso de querer profundizar en el tema de la obtención y visualización de imágenes anaglíficas (¡toma nombre técnico!), os recomiendo la asistencia al taller que Còsmik ofrecerá en Barcelona el día 24 de agosto, en la nueva biblioteca municipal de la calle Urgell.

Xavier

Vacaciones en Neptuno

Si en la anterior entrada comentamos el año neptuniano, hoy comentaremos su día y sus estaciones.

Neptuno gira sobre su eje en unas 16 horas, de manera que estas cuatro imágenes (registradas con el telescopio Hubble a finales del mes pasado), espaciadas 4 horas entre si, cubren un día neptuniano completo. Como se usaron filtros para luz visible y para el infrarrojo cercano, se observan los blancos cristales de metano helado de las capas altas recortándose contra el habitual fondo azul de las copas de las nubes de la pesada atmósfera del planeta.

El eje de rotación de Neptuno está inclinado unos 29 grados, una cifra muy similar a los 23,5 grados de inclinación del eje terrestre. Eso nos lleva a deducir que Neptuno goza de periodos estacionales como la Tierra. Las observaciones con el Hubble han mostrado que la actividad nubosa se desplaza hacia el hemisferio norte tal como esa zona del planeta se sumerge en el invierno neptuniano, mientras su hemisferio sur inicia el verano. Son observaciones muy interesantes, pues el ciclo estacional en Neptuno solo ha cumplido un ciclo desde su descubrimiento en el siglo XIX.

En principio, podría parecer tentador establecerse, al menos temporalmente, en un sitio donde el veranito dura la friolera de 41,25 años, pero claro, ¿qué mortal es capaz de soportar 41 años ininterrumpidos de imágenes refrescantes, fútbol de verano y Georgie Dann? Siempre me he preguntado por qué la ONU no toma medidas ante la brutalidad de estos sistemas de tortura psicológica de aplicación masiva.

Xavier

diumenge, 17 de juliol del 2011

¡Feliz cumpleaños, Neptuno!

Si sois fervientes seguidores de las efemérides astronómicas, ya os habréis enterado que esta semana el planeta Neptuno ha celebrado su cumpleaños. Efectivamente, el lejano gigante de gas ha completado finalmente su primera órbita en torno al Sol desde que fue descubierto en 1846. O sea, una efeméride que ni los más optimistas pueden esperar volver a vivir!.

Sin embargo, la premura de tiempo que espolea continuamente a diarios y televisiones (y la indiferencia que muchos muestran respecto a los temas científicos) hizo que no fuésemos adecuadamente informados.

Porque, ¿cual es realmente la fecha del descubrimiento de Neptuno? Suele tomarse el 23 de septiembre de 1846, cuando el astrónomo alemán Johann Galle identificó al esquivo planeta usando cartas estelares de su colega y compatriota (y tocayo) Johann Encke. En sus registros, Galle y Encke dicen haber descubierto el planeta el 23 de septiembre a las 12:00:15 “Berlín M.T.”, es decir, más allá de la medianoche... y hora de Berlín. Según un colega bloguero norteamericano, si tenemos en cuenta la longitud de la capital germana respecto a la longitud 0º de la Tierra, eso nos llevaría hasta el 23 de septiembre a las 23:06:40. Por otra parte, aunque Galle precisa la hora hasta una fracción de segundo, astrónomos actuales como John Westfall creen que la precisión del instrumental de la época era menor, y prefieren como fecha del descubrimiento las 00:15 GMT del 24 de septiembre de 1846 (al menos, coinciden en el año!).

Vale, puede que, dada la duración del año neptuniano, el día exacto de su descubrimiento sea cuestión algo baladí, ¿pero cuánto dura exactamente un año neptuniano? No es una pregunta tan sencilla como aparenta, pues hay varias maneras de medir un año y, encima, el año de Neptuno no es constante: la gravedad de Urano le afecta decisivamente, acelerándolo y variando su periodo alrededor del Sol. Puede que el efecto sea pequeño, pero es mesurable en tal medida que, de hecho, fue el efecto de Neptuno sobre la órbita de Urano lo que puso a los matemáticos Urbain Le Verrier y John Couch Adams sobre la pista de la existencia del octavo planeta. De modo que el periodo que invierte Neptuno en rodear al Sol cambia con el tiempo.

Pero, afortunadamente, los astrónomos son gente con inventiva, así que en lugar de intentar establecer el periodo orbital exacto de Neptuno y añadirlo a su fecha de descubrimiento, lo que hicieron fue preguntarse cuándo retornaría planeta a la posición que ocupaba en el cielo cuando fue descubierto, llamando a ese margen un año neptuniano. La idea parece sencilla, aunque no es tan fácil de llevar a cabo debido a las desviaciones que sufre la posición de Neptuno al ser observado desde la Tierra: recordemos que el planeta de gas gira en torno al Sol y no a la Tierra. Y eso tampoco es exacto, pues realmente gira alrededor del baricentro, del centro de masas, del Sistema Solar entero. Podríamos pensar que ese punto cae en el centro del Sol, pero Júpiter es tan grande que “tira” ligeramente de nuestra estrella, cosa que desplaza levemente el centro de masas del sistema.

Total, que la cosa se queda con unas cuantas simplificaciones, tomando el centro del Sol como eje de giro y las coordenadas celestes que ocupaba Neptuno el día de su descubrimiento. Si se busca cuándo volvió a ocupar esas coordenadas en nuestro cielo, obtenemos el día 12 de julio a las 18:38 GMT.

Feliz cumpleaños, Neptuno... y a por tu segundo añito!


Xavier

dimarts, 12 de juliol del 2011

La voz de Cronos

Con toda probabilidad, la semana pasada supísteis de la existencia de una tormenta titánica en la pesada atmósfera de Saturno (la espectacular foto salió hasta en los diarios de distribución gratuita). Ahora y aquí os podría cebar con multitud de datos, pero seguramente quedaríais como oca para foie-gras: hartos. Y nosotros somos de la opinión que los datos científicos han de suministrarse como las buenas comidas: lentamente y degustándolos.

Si lo que queréis es saber muchas cosas de la tormenta y del propio planeta, nada mejor que dirigirse a la página web de nuestro explorador crónida: la sonda robotizada Cassini (recordad: Cronos, griego = Saturno, romano)

Porque, como decía, esa no es la misión de este modesto blog, cuya vocación es intentar entretener y despertar curiosidades. Por eso lo que os propongo es centrarnos en una cosa que no venía en los diarios (ni siquiera en los de pago): la voz de Cronos.

Efectivamente, amigos. Una de las numerosas capacidades de Cassini es la de captar ruido eléctrico. Y si las tormentas terrestres pueden desarrollar un espectacular aparato eléctrico, las de Saturno no iban a ser menos: más bien son más. Del mismo modo en que las tormentas terrestres generan electricidad estática que afecta las emisiones de radio en AM, las tormentas crónidas crean un fenómeno que se conoce como Saturn electrostatic discharges o "descargas electrostáticas saturnianas" (definitivamente, prefiero el término crónida antes que saturniano). A diferencia de las numerosas tormentas terrestres o jovianas (de Júpiter, Jovis en latín), en Saturno la energía se va acumulando en la atmósfera durante décadas, liberándose de golpe en una tormenta global, como está ocurriendo actualmente. Es de tal envergadura que la franja que forma puede discernirse con un telescopio mediano (y un buen cielo negro, no hace falta insistir en ello).

El fenomenal ruido eléctrico generado es lo que han captado los sensores radioeléctricos de nuestra Cassini. De este modo, el fichero de audio os permitirá escuchar la voz de Cronos: el sonido de una tormenta extraterrestre.

Xavier