BENVINGUTS!

En aquesta nova iniciativa de Còsmik, mantindrem un fil de comunicació continuada amb els nostres clients.

El blog s'actualitzarà com a mínim d'un cop per setmana, i si hi ha alguna efemèride important, amb més freqüència.
Usarem tant el català com el castellà en les nostres entrades.

Suggeriments, comentaris, dubtes a: lastronomadeguardia@gmail.com

dissabte, 24 d’agost de 2013

NEPTUNO SE NOS OPONE



Hola, fanátic@s del cielo.

Si, como esperamos, sois acérrimos seguidores de nuestra revista, recordaréis que os anunciábamos la buena disposición planetaria con que nos obsequia el tramo final de agosto, con la favorable colocación del planeta más distante del Sistema Solar (¡perdónanos, Plutón!): Neptuno

En esta captura de Stellarium, vemos a Neptuno elevándose casi en perpendicular al sur. Sigma Aquarii es el puntito que está a la izquierda de Neptuno (captura realizada por el autor)

El lejano gigante azulado alcanzará la oposición (su máximo acercamiento anual a la Tierra) el 27 de agosto, a la 1:00 UT (sobre las 3 del reloj). Pero vaya, si consultas tu planisferio (recuerda que tenemos uno estupendo en nuestra tienda, con lista anual de situación de los planetas incluida) comprobarás que a partir de las 11 del reloj ya puedes intentar la caza, pues Acuario estará relativamente alejado del horizonte sur-sureste. A la 1:30 estará prácticamente en la perpendicular del sur.

Neptuno brillará discretamente a una magnitud de 7.8, suficiente para que pueda localizarse con prismáticos en un buen cielo oscuro. Pero ten en cuenta que, incluso con telescopios de gran talla, el elusivo planeta gaseoso aparece en forma de una diminuta bolita azulada: en oposición, Neptuno ocupa 2,3” de grado, talla que permitiría insertar 782 neptunitos en fila india para cubrir el diámetro aparente de la Luna llena.

Y su movimiento tampoco es vertiginoso. Solo en 2011 volvió a situarse en la posición que ocupaba cuando fue descubierto en 1846 por Johann Gottfried Galle gracias a los cálculos predictivos de Urbain LeVerrier a partir de las anomalías observadas en las órbitas de Urano, Júpiter y Saturno (todo un triunfo de la mecánica newtoniana). La posición calculada por LeVerrier distaba un grado de la observada por Galle desde el observatorio de Berlín. Ello nos indica la dificultad de cazar al lejano globo azul. De hecho, se ha comprobado que Galileo ya había observado a Neptuno en 1612 y en 1613, pero no llegó a identificarlo como planeta.

Pero este mes contamos con un aliado que nos ayudará a localizar nuestro objetivo. Se trata de la estrella de magnitud 4,8 Sigma Aquarii. Neptuno estará a unos 1,5 grados al oeste de esta relativamente brillante estrella doble. Así que, el 27 (o un par de días antes o después), sal a observar hacia medianoche y busca Acuario en el sur-sureste. Localiza Sigma de Acuario y, a su izquierda verás un punto azul. Si nos envías una foto para nuestra revista, ¡te dedicamos la portada!

¿Te gustan los retos? Neptuno tiene una luna grande... ¿lo pillas? Bueno, pues si tienes un telescopio de al menos 8 pulgadas y un cielo en buenas condiciones, intenta cazar a Tritón, que brilla (si se puede decir así) a magnitud 13,4 (unas 100 veces menos que Neptuno). Quizá no sea tan difícil: piensa que Tritón fue descubierta apenas 17 días después de su planeta... aunque William Lassell empleó un telescopio de 24 pulgadas (¡!).

De sus otras 13 lunas conocidas, no vale la pena decir nada si no es que dispones de tiempo en el telescopio Hubble.

Ánimo y entrenemos con Neptuno... ¡que el mes próximo vendrá Urano!

Seguiremos informando


Xavier




dilluns, 19 d’agost de 2013

TENIM UNA NOVA NOVA



Aunque el juego de palabras resulta perfecto en catalán, el título de la entrada también tiene su gracia en castellano (Tenemos una nova nueva).

Pero bueno, la cosa es que si tienes unos prismáticos decentes, un buen cielo oscuro, una noche despejada y ganas de pasear por el cielo estrellado, desde el 14 de agosto tienes un objeto nuevo que visitar (cosa no muy habitual): UNA NOVA. Fue descubierta por el astrónomo aficionado Koichi Itagaki en las inmediaciones de la constelación del Delfín, por lo que se la ha bautizado como Nova Delphini 2013.

Valorada con un brillo de magnitud 6 en las primeras horas de su aparición, actualmente ya refulge con una apreciable magnitud 4 – 4,5, lo que la hace asequible incluso con prismáticos. Para verla, acude a la constelación de Sagitta, la Flecha, que apunta hacia la localización de la recién llegada, no lejos de la brillante Altair, del Triángulo de Verano: ver gráfico.
 
En este punto, las cartas celestes marcan la existencia de una estrella ya conocida, pero de magnitud mucho menor (17), de manera que parece que el brillo de la estrella se haya multiplicado por 25.000 de forma repentina. ¿Y qué puede desencadenar un cataclismo estelar de tal magnitud? El espectro de Nova Delphini 2013 indica que se trata de una nova clásica, es decir, un sistema estelar binario interactivo, en el que una de las estrellas es una pequeña pero extremadamente densa enana blanca. Esta vampira cósmica capta hidrógeno de su compañera gigante, que cae sobre la superficie de la enana blanca, aglomerándose hasta que la presión y la temperatura crecen lo bastante como para desencadenar una reacción termonuclear de la intensidad de muchos miles de millones de bombas atómicas. El resultado es un repentino y espectacular incremento del brillo de la estrella y una proyección de restos en expansión, aunque ambas estrellas siguen existiendo. El fenómeno puede ser recurrente.
 
Modelo de una nova en formación. Una estrella enana blanca atrae materia procedente de su compañera gigante roja, formando un disco en rotación. El material cae hacia su superficie, incrmentando la presión y la temperatura hasta desencadenar al explosión. NASA/CXC/M. Weiss



Nadie está en condiciones de predecir la duración del evento, de forma que hay que apresurarse en cazar a la recién llegada, pues puede desvanecerse en cualquier momento.


¡Suerte!

Xavier

dissabte, 17 d’agost de 2013

Un apocalipsis rutinario





En cuanto los medios de comunicación se hagan eco de la noticia, no es aventurado imaginar que sienes y sienes de agoreros indocumentados empezarán a describir escenarios apocalípticos
basados en ella.

Porque, claro, hablar de la inversión de los polos del campo magnético solar escondiendo unos datos y resaltando otros, puede dar mucho juego en manos de gente sin escrúpulos.
Y sin embargo, se trata de un evento de lo más rutinario: el campo magnético del Sol se invierte regularmente, aproximadamente cada 11 años. El cambio tiene lugar durante el máximo de actividad de cada ciclo solar, cuando la dinamo interna del Sol se reorienta, con un progresivo debilitamiento del campo magnético solar y una posterior normalización, pero con signo opuesto.

Aunque se trate de un acontecimiento no catastrófico (¡tranquilizáos, pusilánimes!), la inversión tiene sus efectos. Según cuenta Todd Hoeksema, director del Wilcox Solar Observatory de la universidad de Stanford, el cambio repercute en todo el Sistema Solar. Y ello a través de la influencia de lo que los físicos solares llaman Lámina de Corriente (o algunos más puntillosos, Lámina de Corriente Heliosférica Difusa). Para abreviar, como suele ocurrir, se emplea el término anglosajón: Current Sheet.

La Current Sheet es una extensa superficie que sale proyectada desde el ecuador del Sol, donde el campo magnético solar, en lenta rotación, induce una corriente eléctrica. Esta corriente es pequeña, solo de una diez mil millonésima parte de amperio por metro cuadrado (0,0000000001 A/m2), pero suma mucho: el flujo recorre una zona de 10.000 kilómetros de espesor y miles de millones de kilómetros de anchura. En términos eléctricos, toda la Heliosfera está organizada bajo la influencia de esta enorme lámina.

Durante las inversiones del campo, la current sheet se hace muy ondulada y retorcida, así que, tal como la Tierra orbita al Sol, nos sumergimos y salimos alternativamente de la misma. Las transiciones de una situación a la otra pueden desencadenar tormentas magnéticas alrededor de nuestro planeta (con la consiguiente vorágine entre los tour-operadores que ofrecen excursiones a la caza de auroras boreales).

Y los rayos cósmicos también se ven afectados. Se trata de partículas de alta energía aceleradas a casi la velocidad de la luz por explosiones de supernova y otros violentos eventos en la galaxia. Los rayos cósmicos constituyen un peligro para los astronautas y las sondas espaciales, y algunos investigadores dicen que podrían afectar al clima terrestre. La current sheet actúa como barrera ante los rayos cósmicos, desviándolos cuando intentan penetrar en el Sistema Solar interno. Una lámina ondulada y arrugada, de alta energía, es un mejor escudo contra estas peligrosas partículas procedentes del espacio profundo. 

Tal como se aproxima la inversión, los datos recopilados en Wilcox muestran que los dos hemisferios del Sol están desincronizados, pues el polo norte solar ya ha cambiado de signo, mientras que el polo sur está aún en vías de ello. Sin embargo, pronto ambos hemisferios estarán invertidos, y empezará la segunda mitad del Máximo Solar. Un máximo que, huelga decirlo para quienes seguimos su actividad, está resultando muy decepcionante.

En fin, astrónomos solares, aprovechad el (pobre) máximo solar para hacer vuestras fotos, antes de que el mundo se acabe (o no)

Xavier